La distopía de Navidad

25 de Diciembre, 2018
25 Dic 2018
25 de Diciembre, 2018 - 00h00
25 Dic 2018

Soñé que Ebenezer Scrooge no se transformaba luego de las visitas de Nochebuena. Por un instante imaginé que el prestamista amanecía más avaro, egoísta y misántropo, que la víspera.

Imaginé que el Grinch –el peludo cascarrabias– se robaba la Navidad cuando le quitó a la comunidad los regalos, adornos y banquetes.

Luego divagué por peores distopías.

Leí que un proveedor de internet ofrecía celebrar la Navidad a toda velocidad como Papá Noel. Vi que el gordo de barba blanca seguía consumiendo gaseosas. Y que ahora era feliz con celulares y juguetes y servicios contables. Vi que una tarjeta de crédito ofrecía diferir mi pavo a seis meses, más dos meses de gracia, más un descuento. Leí que la Navidad empezaba por octubre, que 60% de los juguetes se vendían por estas festividades y que ahora las marcas celebraban “felices fiestas” para ser políticamente correctas.

Aprendí que los desechos, en Guayaquil, se multiplicaban por cinco –por los empaques de regalos y papel de envoltura y lazos y restos de comida sin comer–. Descubrí que las luces de colores brillaban en el árbol navideño y la ventana y el balcón y el patio y las plantas y el garage y el alfeizar y el umbral de las casas y de día y de noche. Y que muchos regalos solo servían para cumplir con el requisito de regalar.

Scrooge si se transformó el amanecer del 25 de diciembre; y el Grinch solo robó regalos y comidas, pero no el verdadero espíritu navideño.

Seis días antes de Navidad, en 1843, Charles Dickens publicó su Cuento de Navidad. Era la respuesta del autor a las actitudes sociales de los británicos frente a la pobreza. Una crítica al consumismo capitalista industrial del siglo 19. Dickens amaba la Navidad –dicen sus biógrafos– y con la obra buscó recuperar las tradiciones navideñas.

Theodore Seuss publicó ¡Cómo el Grinch robó la Navidad! en 1957. Era la crítica del Dr. Seuss a la visión comercial de la Navidad y su sátira a los comerciantes que explotaban la época.

Un bloguero acaba de publicar 10 pasos básicos de Marketing para la Navidad. Me llamaron la atención dos consejos: “Organiza concursos para que se mantengan entretenidos mientras consumen”; y “Haz actividades de responsabilidad social”.

Soñé a Scrooge y al Grinch en una sociedad ficticia indeseable; luego desperté, para descubrir que éramos nosotros quienes vivíamos allí. Aun así, ¡feliz Navidad! (O)

La distopía de Navidad
Leí que un proveedor de internet ofrecía celebrar la Navidad a toda velocidad como Papá Noel.
2018-12-25T07:53:45-05:00
El Universo

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