La utilización de drones genera debate en el país

La utilización de drones genera debate en el país La utilización de drones genera debate en el país La utilización de drones genera debate en el país
La utilización de drones genera debate en el país
Los drones son utilizados actualmente para producciones audiovisuales, control de plagas, para constatar los avances de las construcciones, publicidad aérea para empresas, eventos sociales y deportivos.
La utilización de drones genera debate en el país
Carlos Tapia, gerente general de T-Drones Solutions, defiende el uso de las UAS como herramientas de trabajo.
La utilización de drones genera debate en el país
Mauro Freire, de Falcon Drone, tiene título de piloto profesional certificado por la escuela Ecuadrones.
11 de Marzo, 2018
11 Mar 2018

Recientemente descubrí que mi mujer me engaña. Se reunió con su amante muy cerca de nuestra casa, por lo que fui capaz de grabarla en video. (...) Decidí usar un dron y funcionó”. Es el relato de un hombre que se identifica como Yoag en un video subido, en 2016, a la red social YouTube.

En el audiovisual, grabado desde el aire, se observa a una mujer que entra en el estacionamiento de un centro comercial y se para en una esquina para arreglarse el cabello. A los pocos segundos aparece una camioneta de color negro. Después de saludar al conductor, aparentemente con un beso, ella sube al auto y se alejan.

Lea también: Drones se suman en operativos de FF.AA. y Policía

Yoag finaliza el video con la frase: “Dieciocho años de matrimonio, a la basura”.

El hecho ocurrió en Estados Unidos, aunque no se especifica la ciudad. El Sistema de Aeronave no Tripulada (UAS, por sus siglas en inglés), más conocido como dron, utilizado por el hombre es considerado de uso recreativo.

El uso de estos aparatos genera debate a nivel mundial. Si bien se pueden utilizar para potenciar fotos, mapas topográficos, control de plagas en agricultura y producciones audiovisuales, también se pueden prestar para delitos como el espionaje, violación a la intimidad y a la propiedad privada.

Es por esto que instituciones como la Administración Federal de Aviación (FAA, por sus siglas en inglés) ha comenzado a regularlos en EE.UU.

Lea también: Con drones verifican daños en sectores arrasados por deslaves

La FAA obliga a todos los propietarios de drones recreativos (que pesen entre 250 gramos y 25 kilogramos) a registrar sus equipos. Solicita información como nombres, dirección de domicilios y correos electrónicos.

Una vez completado el proceso se generará un Certificado de Registro de Aeronave y Prueba de Propiedad, que incluye un número de identificación único para el propietario del dron que debe ser marcado en el aparato.

También prohíbe su vuelo a más de 400 pies y cerca de bases aéreas militares o aeropuertos (distancia mínima de nueve kilómetros).

Quienes incumplan el registro y utilicen los aparatos serán sancionados con $ 27.500 y en caso de que se cometan delitos, la pena será de $ 250.000 y tres años de cárcel.

Lea también: La CTE estrena control con 22 drones

En Ecuador, la Dirección General de Aviación Civil (DGAC) también regula el uso de estos dispositivos desde 2015.

Existen prohibiciones como no elevar un dron a más de 122 metros sobre el terreno, cerca de bases aéreas militares o aeródromos. Además, la obligatoriedad de que el dueño del dispositivo adquiera un seguro para posibles daños a terceros por hasta $ 5.000.

Sin embargo, el penalista Julio César Cueva asegura que esta reglamentación es escueta y necesita ser ampliada. “Que una persona ingrese un dron a un domicilio sin autorización es violación a la propiedad, porque el dron es un objeto personal y está entrando a una propiedad ajena y eso no está regulado actualmente de forma clara por la DGAC. Los jueces no tendrían clara la forma de aplicar la ley”, dice.

Además, el especialista sostiene que no existen parámetros para establecer sanciones en estos casos. “Para poder castigar este tipo de violaciones al domicilio es importante que la DGAC emita un verdadero reglamento sobre el uso de estos aparatos, específicamente sobre a qué altura se considera que el espacio aéreo de un domicilio o una propiedad es privado o público”, afirma.

Lea también: Francia insertará armas en drones para espionaje

Añade que la falta de una buena regulación puede crear confusión en la resolución de casos judiciales. “Llegará el momento en que la fuerza pública utilice drones para investigar si en ciertas casas se están cometiendo delitos, pero los abogados de los posibles detenidos podrían argumentar que han violado su propiedad privada”.

También puede configurarse otro tipo de delito, asegura el abogado Hernán Ulloa. “Si se graba o fotografía a una persona sin autorización, se está violando el derecho a la intimidad personal”, indica.

Carmen Salgado vive en una urbanización privada en el norte de Guayaquil. Cuenta que una noche alguien tocó la puerta de su casa para pedirle un favor. “Eran un hombre, su esposa y su hijo, me solicitaron que les permitiera buscar un dron que se les cayó en mi patio, no sé si alcanzaron a grabar o tomar fotos de algo, pero ellos sabían que el aparato estaba cerca de mi lavadora”, asegura.

Lea también: Drones facilitan "mapeo" de zonas aisladas y ayudan a rescatar vidas en África

Para Mauro Freire, representante de Falcon Drone, es posible espiar a alguien con las UAS, pero que todo dependerá del piloto: “Se debe diferenciar a los drones de juguete. Estos tienen un valor entre $ 60 y $ 250... no tienen estabilidad, su autonomía es de máximo 60 metros y a sus controles no se les puede inyectar el celular. Si se graba o se toma foto, no lo verás hasta encender la computadora”.

Indica que los pilotos profesionales difícilmente se expondrían a espiar a alguien. “Los dispositivos que utilizamos son herramientas de trabajo que cuestan más de $ 800, no los expondríamos a que sufran daños si una persona se da cuenta de que está siendo grabada. Además, son muy ruidosos, es difícil no darse cuenta”, dice.

Con este criterio concuerda Carlos Tapia, gerente general de T-Drones Solutions y, además, se suma a los reclamos por la falta de regulación. “Actualmente el reglamento no se cumple, se vuela a más de 122 metros, hay drones que llegan a los 800, se vuela en las noches, se necesitan controles”, señala.

Tapia afirma que se respeta el no volar cerca de bases militares aéreas y aeropuertos. “Esto no lo hace la DGAC sino la aplicación que se debe instalar en el celular cuando compras un aparato profesional, esta reconoce zonas prohibidas y evita que lo eleves”, dice.

En cambio, Backer Yánez, presidente de Ecuadrones, afirma que el seguro obligatorio también genera inconvenientes. “En el país no hay seguros para drones. Para asegurar se deben buscar categorías para daños a terceros, pasar por una revisión larga, eso complica cumplir con la regla”, señala.

A pesar de las posibles deficiencias del reglamento, Yánez considera que los pilotos deben conocerlo. “La capacitación es primordial, no solo es volar un dron y ya, hay que entender que uno es responsable de lo que suceda con la aeronave”, (I)

El problema también es cuando se piensa que estos dispositivos son juguetes, pero son herramientas de trabajo que bien utilizados generan varios beneficios”.
Backer Yánez,
de Ecuadrones

Es necesario regular de forma adecuada estos dispositivos porque los drones pueden provocar accidentes con aviones, no ha pasado, pero la posibilidad está”.
Mauro Freire,
de Falcon Drone

La utilización de drones genera debate en el país
Informes
2018-03-11T10:55:00-05:00
El uso de estos dispositivos está regulado en Ecuador, pero expertos consideran que la normativa debe ampliarse para sancionar delitos.
El Universo