En Las Delicias, familias en la calle esperan pronta ayuda

En Las Delicias, familias en la calle esperan pronta ayuda En Las Delicias, familias en la calle esperan pronta ayuda
En Las Delicias, familias en la calle esperan pronta ayuda
SAN LORENZO, Esmeraldas. Familias con niños pequeños ayer padecían en las calles aledañas a la explosión.
En Las Delicias, familias en la calle esperan pronta ayuda
SAN LORENZO, Esmeraldas.El comedor de la Policía quedó destrozado y con un carro adentro tras la explosión.
Santiago Molina
28 de Enero, 2018
28 Ene 2018
San Lorenzo -

Cables de tendido eléctrico de alta tensión en el piso, tanques de gas, colchones y ropa tapada por latas de zinc, acompañados de policías de grupos especiales como el GOE, GIR y Criminalística que van y vienen era el panorama del barrio Las Delicias en San Lorenzo, Esmeraldas, doce horas después de que un coche bomba explotó en la parte trasera de la Unidad Policial Distrital de San Lorenzo.

En la vereda de la calle Néstor Barahona, a escasos 50 metros de donde estalló la camioneta doble cabina de color azul cargada de explosivos en tanques plásticos de agua, las familias Bedoya, García y Guillín trataban de cuidar lo poco que les dejó la explosión.

Digna Guillín, de 29 años, se quejaba de que no habían comido ni ella, ni sus hijos de 10 y 7 años de edad, a quienes la explosión no solo les dejó heridas leves, las cuales fueron atendidas ambulatoriamente, sino un susto tal que cualquier sonido fuerte los hacía abrazar de inmediato a su madre. Ella no sabía cómo pasarían la noche y peor qué es lo que les espera luego de que de la casa que los acogió por años solo queda una pared en buenas condiciones.

Antonio Bedoya, de 58 años, recordó que la explosión se dio a la 01:45 de ayer y que cuando despertó con el estruendo tenía una madera de su techo sobre un costado del cuerpo. Inmediatamente se incorporó y trato, en medio de las tinieblas que dejó el corte de luz eléctrica y el polvo que levantó la bomba, de ayudar a dos familiares que también quedaron atrapados entre maderas y latas de zinc retorcidas.

Irma García, prima de Digna y propietaria de la casa que estuvo a menos de 10 metros de donde explotó el coche bomba, expresó su molestia porque la policía no le permitía sacar las pocas cosas que quedaron dentro de una casa que tenía solo en pie parte de las dos paredes del costado. Fermín García, padre de Irma, en un cubrecama un tanto enlodado trataba de retirar ropa atrapada bajo bloques rotos y trozos de cemento.

Las casas de los Bedoya, Guillín y García eran parte de las que fueron destruidas casi por completo por la explosión. Hay 37 viviendas con daños de distintos niveles (paredes cuarteadas, ventanas rotas, techos de zinc doblados, etcétera), de acuerdo a los reportes oficiales. Las evaluaciones continúan.

Los propietarios de las casas afectadas, pese al hambre, al sol y cansancio, no se separaban de los pocos bienes que les quedaron, pues luego del siniestro muchas personas con el pretexto de ayudar empezaron a robar. Fermín García perdió su tanque de gas y un televisor de 34 pulgadas.

Moradores del barrio Las Delicias y curiosos se apostaban alrededor del hueco de casi dos metros y medio de diámetro que dejó la explosión del coche bomba. La fuerza fue tal que a 200 metros del lugar estaba el motor de la camioneta usada y parte del chasis del vehículo bomba.

Al menos once automotores que estaban estacionados en la parte trasera de la Unidad Policial quedaron inservibles. Uno de estos, un todoterreno, debido a la fuerza de la explosión fue arrojado por una de las paredes del destacamento.

La casa de Tatiana Ordóñez, una madre soltera de 24 años, también quedó inservible. Paredes y techo enterraron las posesiones de ella y de sus tres hijos. Liliana Arroyo, tía de Tatiana, describe la explosión como ‘descomunal’, pues ella vive a 500 metros del lugar donde estalló el coche bomba y sintió cómo se movió la tierra.

Arroyo pide ayuda a las autoridades para que los afectados sean reubicados en un albergue lo más pronto posible. La falta de un hogar y comida para los hijos de Ordóñez le han hecho llamar a su expareja para que se encargue de dos de los niños mientras se normaliza todo.(I)

Necesitamos ayuda de inmediato. Así como ayudaron a la gente del terremoto en Manabí, así esperamos que se nos pueda reconstruir la casa”.
Digna Guillín,
Moradora del barrio Las Delicias.

Nunca habíamos visto algo así en San Lorenzo. Acá se habían dado actos de violencia, delitos, pero una cosa así alarma a todos”.
Antonio Bedoya,
Morador afectado.

En Las Delicias, familias en la calle esperan pronta ayuda
Ecuador
2018-01-28T00:00:48-05:00
Conmoción y desolación viven vecinos de cuartel policial afectado por explosión de coche.
El Universo