Segundo Sánchez junto con su esposa y seis hijos no han podido ingresar a su casa desde el 18 de diciembre pasado, día en el que explotó el tubo petrolero que pasa cerca de su vivienda.

La mancha alcanzó el inmueble del campesino que habita en el recinto Equinoccio de la parroquia Palma Roja, de Putumayo, Sucumbíos. “Quiero que se hagan cargo de mi casa afectada, y me construyan una similar en otro lugar y que me paguen los daños”, reclamó.

Segundo y cuatro vecinos vivieron momentos de pánico. La explosión se produjo al mediodía, cuando los artefactos de cocina estaban encendidos.

“Mi mamá, mi hermana, mi cuñada, mi sobrino casi se queman porque en las casas estaban prendidas las cocinas”, dijo el habitante Ángel Sánchez.

La mancha de petróleo alcanzó una laguna de agua natural de donde las familias del sector utilizan para bañarse, beber y cocer los alimentos.

Las aves de corral de la sexagenaria Irene Recalde se mancharon de petróleo y empiezan a morir, indicó la moradora del lugar desde hace 19 años.

Campesinos dijeron que durante los últimos dos años se han presentado tres derrames de petróleo, incluso Digna Sánchez aseguró que hace tres años perdieron 22 reses.

Afectados impidieron que personal de Petroamazonas ingresara a limpiar el crudo, sin que antes haya un acta firmada sobre la indemnización que deben recibir por el daño.

La empresa no se ha pronunciado sobre las causas que originaron la explosión del tubo petrolero en Equinoccio, se desconoce cuántos barriles de petróleo se derramaron. (I)