Rafael Correa hizo mitin en hostería de tío de Álex Bravo, en Esmeraldas

Martes, 5 de Diciembre, 2017 - 00h08
5 Dic 2017
Quito -

Eufórico, el expresidente de la República Rafael Correa agradeció a los dueños de la hostería La Pradera durante su discurso del pasado domingo, en Esmeraldas. “Es gente que no se vende”, dijo de ellos y denunció que el Gobierno les había ofrecido miles de dólares para que le quitaran el local y hacer fracasar su mitin.

Esas instalaciones le pertenecen a Franklin Bravo Burneo, tío del exgerente general de Petroecuador Álex Bravo Panchano, quien enfrenta tres sentencias judiciales que suman 11 años y 8 meses de cárcel por cohecho, delincuencia organizada y enriquecimiento ilícito.

Cuando este fue detenido en mayo del 2016, Correa dijo que no lo conocía, pues Bravo Panchano era un empleado de carrera que había ingresado a la estatal petrolera antes de su gobierno. El entonces presidente dio esas declaraciones en un conversatorio con medios de comunicación en Guayaquil.

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En el sitio web de la Función Judicial existen varias denuncias planteadas por exempleados de La Pradera en las que se identifica a Bravo Burneo como su propietario.

EL UNIVERSO llamó a la hostería para hablar con él. Una empleada, que confirmó que él es el dueño, informó que este había salido de la ciudad con su familia.

El RUC de la hostería está a nombre de la hija de Bravo Burneo, prima hermana de Álex Bravo. Correa la nombró a ella y a su madre en su discurso del domingo para agradecerles.

En esa hostería la facción de Alianza PAIS (AP) que apoya a Correa se reunió en lo que para ellos era una convención, pese a que la directiva oficial de este movimiento político, que lidera el mandatario Lenín Moreno, no la reconoce ni el Consejo Nacional Electoral (CNE). Con ese mitin el expresidente cerró su agenda pública en el país. (I)

Rafael Correa hizo mitin en hostería de tío de Álex Bravo, en Esmeraldas
Política
2017-12-05T00:08:27-05:00
Eufórico, el expresidente agradeció a los dueños de la hostería La Pradera durante su discurso. “Es gente que no se vende”, dijo de ellos.
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