Dos oropendolas negro y amarillo emiten sonidos mientras revolotean en las copas de un árbol junto al campo petrolero Nenke (Luna). Sus trinos se fusionan con el ruido de las bombas de transferencia usadas en la producción petrolera.

A unos 5 kilómetros de Nenke está Apaika (Sol). Se llega por un sendero de unos cuatro metros. En el trayecto, si es que hay suerte, se pueden ver tapires, venados y jaguares, pero mariposas, hormigas y arañas de diferentes tamaños siempre están presentes, enmarcados por una tupida vegetación verde.

Ambos campos son parte del bloque 31 que está al interior del Parque Nacional Yasuní. Producen unos 11.000 barriles de crudo al día. Su pico será de 30.000 barriles en el 2022, se estima.

La explotación del Yasuní fue cuestionada por grupos como YASunidos por el temor a que se afecte la megadiversidad que alberga su millón de hectáreas. Los ecologistas pidieron hace cuatro años una consulta popular para dejar el crudo bajo tierra luego de que se desistiera de la Iniciativa Yasuní ITT. Pero no se concretó.

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Ahora, el presidente Lenín Moreno ha planteado un plebiscito en el que se propone reducir el área de intervención aprobada en la Declaratoria de Interés Nacional. Los YASunidos no están conformes.

Pero hasta que la consulta se concrete su explotación avanza. El ministro de Hidrocarburos, Carlos Pérez García, dijo que no hay una intervención grave ni desmedida. Lo afirmó en un recorrido realizado esta semana con periodistas en Orellana. Y agregó que lo están realizando con el menor impacto posible, de tal forma de tener recursos para el país y al mismo tiempo proteger la biodiversidad y lo social.

Si bien la Asamblea aprobó 1.030 hectáreas para intervenir, Pérez García dijo que llegarán a menos de 300. Actualmente se han intervenido 37 en el bloque 31, pero el campo Tiputini del bloque 43 o ITT (Ishpingo, Tiputini y Tambococha) también es intervenido ya.

Del Tiputini, que se encuentra fuera del Yasuní, ya se extraen unos 50.000 barriles diarios, y en 2018, con Tambococha, que sí está dentro del parque, serían 100.000. En tanto, Ishpingo está en el área de amortiguamiento del Yasuní.

“Esperamos que el ITT hasta el 2030 nos dé $ 46.000 millones”, calculó Pérez García.

El ministro explicó que de aprobarse en las urnas la reducción del área de intervención no afectarán las proyecciones de producción. “Se están incrementando 62.000 hectáreas a la zona intangible, eso nos pone en 820.000 hectáreas en que no podemos hacer nada. La zona de amortiguamiento está fuera de la zona intangible...”, dijo.

Pedro Bermeo, de YASunidos, dijo que las hectáreas afectadas son 743. Y que los pueblos en aislamiento voluntario tienen un “cerco” de bloques petroleros, por lo que pidió ampliar la zona intangible.

 

CIFRAS
La explotación de los bloques 31 y 43 se inició en el gobierno de Rafael Correa, que duró diez años. El 31 desde el 2012 y, el 43, desde el 2014. La inversión para el bloque 31 será de $ 1.600 millones, y para el 43, de $ 4.800 millones, según los cálculos de las autoridades energéticas. (I)