Verónica Albuja llegó la madrugada de ayer desde Latacunga (Cotopaxi) para asistir a la inauguración Hábitat III. Se encontró con una fila en la que estuvo por más de dos horas antes de ingresar a la sede en la Casa de la Cultura Ecuatoriana (CCE) junto con funcionarios públicos, comunicadores locales y extranjeros, entre otros, quienes no se acreditaron a la conferencia Hábitat III, el viernes último.

Bajo un intenso sol, la fila aguardaba los estrictos controles de seguridad. Se vivieron varios episodios como expositores consultando la forma de ingresar a un evento al que iban tarde, miembros de delegaciones internacionales ya acreditados que hacían fila por más de dos horas para su ingreso.

Sobre las largas esperas, el presidente de la República, Rafael Correa, en su discurso de inauguración pidió “disculpas por los problemas” y aclaró que la acreditación de los participantes en el evento estaba a cargo de las Naciones Unidas.

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El sábado último, Diego Zorrilla, representante de las Naciones Unidas en Ecuador, dijo que para el evento se creó una secretaría específica encargada de la organización. “...Me apena y espero que los problemas de organización puedan mejorarse, pero nosotros en Ecuador no tenemos nada que ver con la organización del evento”. (I)