En medio de extremas medidas de seguridad, la Casa de la Cultura Ecuatoriana (CCE), el parque de El Arbolito y el espacio adecuado a las afueras de la Asamblea Nacional, todas ubicadas al norte de Quito, quedaron listas para recibir este lunes a más de 50 altas autoridades de Estado, entre ellas once Jefes de Estado y Primeros Ministros, de los 134 países que participarán de la Conferencia mundial Hábitat III.

A las 09:00, en el Ágora de la CCE, zona que fue habilitada físicamente de forma similar a la Asamblea de las Naciones Unidas, en Estados Unidos, el primer Mandatario, Rafael Correa, quien también es presidente de la Conferencia, inaugurará el evento junto al secretario general de la Organización de Naciones Unidas (ONU), Ban Ki-Moon, funcionario que arribó al Ecuador la noche del sábado último.

Entre sábado y domingo, la congestión vehicular y el cambio de rutas, debido al Plan de Movilidad y de Seguridad dispuesto y que implica que las calles aledañas a la sede de la Conferencia sean cerradas, fue la tónica a la que se enfrentaron nacionales y extranjeros que circulaban, en especial, por la zona centro-norte de la capital. Policías municipales y voluntarios que conocen entre dos y tres idiomas fueron dispuestos en las zonas turísticas y cercanas al evento para ayudar a los visitantes.

Más de 200 alcaldes de todo el mundo también participarán en los debates preparados para este tercer encuentro mundial en el que se hablará de las urbes y los entornos que se aspiran tener en los próximos 20 años. Michel Bachelet, de Chile; Nicolás Maduro, de Venezuela; y Evo Morales, de Bolivia, son parte de los presidentes que han confirmado su presencia en esta cita.

La mañana de este domingo, organizaciones sociales que realizan un evento paralelo contra el Hábitat III se juntaron, a pocas cuadras de la sede de la Conferencia, con más de 40 mujeres indígenas, en mayoría amazónicas, para observar el avance del mural denominado "Las custodias de nuestro hábitat en peligro", en el cual aparecen mujeres insignes de la lucha social indígena de la sierra y la amazonía.

Ivonne Ramos, de la articulación Saramanta Warmicuna, indicó que ellas decidieron realizar debates paralelos sobre el uso de la tierra, las amenazas que tienen los pueblos del campo y la migración de las mujeres hacia las ciudades, debido a que no se les dio la posibilidad de tener un sitio para dialogar de estos temas al interior de la Conferencia.

Alicia Cahuilla, vicepresidenta de la nacionalidad huaorani, explicó que ellas llegaron a Quito para hablar de la problemática que los indígenas viven en sus territorios. Cahuilla pide que respeten sus territorios ancestrales, pues, según ella, esa la única forma para que ellos no salgan a la ciudades para formar parte de los cinturones de pobreza.

Pese a que el Ministro Coordinador de Seguridad, César Navas, señaló que más de 45.000 personas se han registrado para asistir al evento, la organización espera que unos 10.000 extranjeros y algo más de 25.000 nacionales participen de las diversas mesas de diálogo que se han planificado hasta el 20 de octubre próximo, fecha en que concluirá la Conferencia. (I)