Sus trabajos, el mejor reflejo de amor a Guayaquil

Sus trabajos, el mejor reflejo de amor a Guayaquil Sus trabajos, el mejor reflejo de amor a Guayaquil
Sus trabajos, el mejor reflejo de amor a Guayaquil
Ramón Sonnenholzner Murrieta es autodidacta. Ha incursionado en negocios y agricultura, pero la promoción cultural, asegura, es un área que le permite dejar un legado a otras generaciones. Jorge Guzmán
Sus trabajos, el mejor reflejo de amor a Guayaquil
Gustavo Costa von Buchwald considera al Parque Seminario como una lugar en el que se puede referir la visión moderna de la arqueología. Ronny Zambrano
3 de Agosto, 2014
3 Ago 2014

Ramón Sonnenholzner Murrieta, radiodifusor y gestor cultural, y Gustavo Costa Von Buchwald, investigador histórico especializado en Arqueología, son dos guayaquileños que con su trabajo han aportado al desarrollo de la ciudad.

En la sesión solemne por los 479 años del proceso fundacional de Guayaquil, recibieron del Municipio la presea al Mérito Cultural, una distinción que los alienta a continuar con su labor. También fue distinguido el futbolista Enner Valencia.

En su casa, en la av. Samborondón, el río Daule inspira a Sonnenholzner. Desearía movilizarse en canoa o lancha por este afluente hasta el parque Garza Roja, en la vía a Daule, donde funciona la fundación cultural de similar nombre.

Hace 10 años, este guayaquileño con ascendencia alemana y alma montubia, decidió dedicarse a la promoción de eventos culturales y dejó los negocios en manos de sus hijos.

De niño vendió en la calle mangos y focos Osram, ahora, a sus 55 años, Sonnenholzner ha creado una importante plataforma para los artistas locales.

En las instalaciones de la fundación está por finalizar una colección de esculturas elaboradas con caña guadúa, que se expondrá en noviembre cuando inaugure el museo Phi.

Sonnenholzner es autor del poemario En mi hambre mando yo. Con el músico y compositor Schubert Ganchozo creó la primera orquesta con instrumentos de viento y percusión hechos de barro.

Preside el comité ejecutivo del colegio Alemán Humboldt, entidad donde se graduó. Afirma que los teatros y museos de la ciudad necesitan mayor promoción. “Hay que enseñarle a la gente a consumir arte, acercar y desarrollar los espacios existentes en la ciudad para que no estén vacíos”, reflexiona.

El investigador Gustavo Costa asegura que recibió con sorpresa la distinción municipal. “No me lo esperaba, fue una grata sorpresa, es una iniciativa para seguir trabajando”, expresa mientras descansa en una banca del parque Seminario, en el centro de la ciudad.

El sitio es uno de los que constan en su libro El Ecuador antiguo en el presente. Considera al parque como un lugar para dar una referencia de la visión moderna de la arqueología, un trabajo sobre el tema será presentado en octubre próximo.

Asegura que su pasión por la arqueología empezó en las aulas del Alemán Humboldt. En su época estudiantil escribió sus primeros artículos ligados a la cultura ecuatoriana, algunos salieron en una revista que publicaba EL UNIVERSO. “Sentía desde allí en mi sangre que eso era en lo que quería incursionar”, evoca.

El espíritu de búsqueda incesante de pistas para llegar al pasado a través de la investigación precolombina –asegura– lo heredó de su fallecido bisabuelo Otto von Buchwald, a quien considera un sabio y uno de los primeros arqueólogos de la `Costa ecuatoriana. A él le dedica su reconocimiento. Afirma que su bisabuelo ha sido su inspiración en los tres libros que ha publicado, en cuyos contenidos hay una recopilación de sus trabajos de indagación.

“Él trató de rescatar el tema de las lenguas del país”, dice.

Costa posee una licenciatura en Marketing, una maestría en Arqueológica del Neotrópico en la Escuela Superior Politécnica del Litoral (Espol), que obtuvo en el 2012. A sus 56 años, es articulista cultural de las revistas de la Cámara de Industrias, de Comercio y Pymes de Guayaquil. A la par, está a cargo del área comercial y administrativa de la firma Poligrup, en la que labora desde hace 33 años.

Uno de sus trabajos consistió en relacionar cronológicamente a unas conchas de Olón (Santa Elena) con la clasificación de diferentes culturas que estuvieron asentadas en la Península hace miles de años. La recopilación la donó al museo del Centro Cultural Simón Bolívar, en el malecón guayaquileño.

Costa desea seguir conociendo el “Ecuador antiguo” y así fortalecer, dice, el respeto a los valores culturales.

Gracias al arte soy un hombre enriquecido, el arte me enriquece, el proyectar, el soñar, el motivar (...). La relación con los artistas y el público que disfruta de su arte, eso me llena”.
Ramón Sonnenholzner

Una de las grandes penas que siento en Guayaquil es que la Catedral, que era de madera y que venía de siglos atrás, debió haber sido preservada”.
Gustavo Costa
Investigador especializado en Arqueología

Sus trabajos, el mejor reflejo de amor a Guayaquil
Gran Guayaquil
2014-08-05T15:22:33-05:00
Ciudadanos condecorados por el Municipio hablan de su trayectoria en el campo cultural.
El Universo