Cánticos, bailes y “mucho optimismo” marcaron ayer la marcha que el colectivo YASunidos organizó desde el parque El Arbolito, en el centro-norte de la capital, hasta el Consejo Nacional Electoral (CNE), en el norte, para entregar las firmas de respaldo e impulsar una consulta popular sobre la explotación petrolera en el Yasuní.

En agosto del 2013, el Gobierno dio por terminada la iniciativa ecológica Yasuní-ITT que pretendía dejar bajo tierra un yacimiento petrolífero, y anunció su intención de extraer el uno por mil de esa reserva, ubicada en la Amazonía.

Desde tempranas horas de la mañana, quienes acamparon en el parque empezaron a levantar carpas, limpiar la basura, desayunar y ultimar los detalles de la movilización que arrancó a las 10:41.

Ana Segarra, militante del colectivo, alentó con micrófono en mano durante gran parte del recorrido, gritando consignas como: “Correa, entiende, el Yasuní no se vende”, o “No queremos, no nos da la gana, de ver la Amazonía sucia y explotada”, que luego eran replicadas por los asistentes.

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Cientos de personas formaron parte de la llamada ‘Caravana de la Victoria’, encabezada por los brigadistas que, desde octubre del 2013 y hasta ayer, recogieron firmas en varias provincias; así como por movimientos sociales y organizaciones políticas que respaldan esta iniciativa.

La marcha avanzó por la avenida 6 de Diciembre bajo una escolta policial y un inclemente sol. En el trayecto, que duró alrededor de una hora y media, varias personas tocaron sus bocinas en señal de apoyo, sin que se presenten disturbios.

El tránsito no tuvo mayores inconvenientes porque el servicio de transporte público funcionó normalmente y hubo pocos vehículos circulando.

A las 12:12, tras caminar unas 15 cuadras, llegaron al CNE, pero la entrega de las 54 cajas que guardaban los formularios empezó pasadas las 13:00 porque en la institución había que definir quién recibiría los documentos, según se informó.

Varios policías antimotines se ubicaron en las instalaciones del ente electoral. Ellos permitieron el ingreso de la prensa y de determinados activistas.

En el auditorio del CNE, unos 40 funcionarios se instalaron para iniciar el proceso de verificación de los formularios.

El procedimiento consistió en revisar si en los formularios constaba la firma del responsable de la recolección, si las hojas no estaban arrugadas, entre otras medidas.

Varios activistas expresaron su optimismo cuando, en un último conteo, se informó que había 756.291 rúbricas, cuando el requisito legal es 584.166.

El secretario del CNE, Álex Guerra, estimó que dentro de un mes se confirmaría si las firmas presentadas eran válidas.

Hubo brigadas en toda la ciudad, (...) los jóvenes (tuvieron) muchísima apertura, también nos encontramos con gente que nos insultaba; pero yo creo que hemos mantenido nuestro ideal de defender la vida y la paz”.Nantu Melo Recolectora