Junto a plaza de Administración, guayaquileños viven con comodidad

Junto a plaza de Administración, residentes viven con comodidad Junto a plaza de Administración, residentes viven con comodidad Junto a plaza de Administración, residentes viven con comodidad
Junto a plaza de Administración, residentes viven con comodidad
Los esposos Florentino Briz y María Antonieta Briz empezaron su vida juntos hace 48 años en un sexto piso. Hace 10 años regresaron a este sitio tranquilo y seguro. Ronny Zambrano
Junto a plaza de Administración, residentes viven con comodidad
Entre sus plantas ornamentales, Víctor Velázquez se siente privilegiado de vivir a pocos metros de la plaza de la Administración y del Malecón Simón Bolívar. Ronny Zambrano
Junto a plaza de Administración, residentes viven con comodidad
Raquel de Van Rysselberghe ha sido partícipe de los cambios y de la regeneración del centro de la ciudad. Llegó hace 21 años. Ronny Zambrano
25 de Octubre, 2013
25 Oct 2013

La fresca brisa del manso río Guayas se siente durante todo el día, incluso cuando está soleado. Desde el balcón del sexto piso de un edificio en Pichincha y Aguirre se tiene una vista majestuosa del centro de Guayaquil y de uno de sus icónicos, la plaza de la Administración.

En su entorno, cientos de guayaquileños y turistas circulan, entre la Gobernación, el Municipio, el museo Nahim Isaías, edificios de parqueos, la Bahía, restaurantes y una diversidad de locales comerciales.

En su balcón, los esposos Florentino Briz y María Antonieta Briz recuerdan que ahí formaron su hogar hace 48 años. En el sexto piso convivieron por una década con sus hijos, luego se cambiaron a Los Ceibos porque su familia creció. Y hace diez años, cuando sus cinco hijos tomaron su rumbo, ellos regresaron al edificio donde forjaron las bases de su felicidad.

Allí, en medio de fotografías, el piano de María Antonieta y la comodidad de su hogar, esta pareja afirma sentirse dichosa de vivir en el corazón de Guayaquil. “Cómo estar lejos de aquí, si aquí nació Guayaquil, es maravilloso tener todo cerca, el Wall Street (sistema bancario), restaurantes, museos, iglesias y el malecón”, dice Florentino.

Él junto a su esposa destacan la tranquilidad que llega a partir de las 18:00, cuando termina la jornada laboral. A esa hora, ellos salen a caminar por el malecón y disfrutan observar el reflejo de la luna en el río.

Desde ahí, ellos han sido partícipes de diferentes actos cívicos en la plaza de la Administración. Uno de los que más recuerda es hace cerca de cinco décadas, cuando veía los mítines del expresidente José María Velasco Ibarra, en el balcón de la Gobernación.

Pero esta zona no era así. Era desordenada, con huecos en las calles y un terrible sistema de alcantarillado, con cortes constantes de agua y con más comerciantes, recuerda Raquel de Van Rysselberghe, quien tiene 21 años en esa zona.

“Fueron cinco años de escuchar cómo picaban las calles, de ver las calles abiertas, de ver cómo restauraban el Municipio y los trabajos en el malecón. Pero valió la pena, ahora es una maravilla, una ciudad hermosa”, expresa la mujer, quien tiene un panorama privilegiado en el decimoquinto piso de un edificio en Pichincha y 10 de Agosto.

Es una vista panorámica de Guayaquil. Hacia al frente, el colorido cerro Santa Ana; el río con el Buque Escuela Guayas acoderado, a su derecha; y la Catedral, a su izquierda.

Disfruta ver la ciudad iluminada y los juegos pirotécnicos del Año Nuevo. “El cielo se ilumina por todos lados”, dice.

Para ella, este “barrio” es el más entretenido por los desfiles, shows musicales, manifestaciones pacíficas y el movimiento comercial y turístico.

Víctor Velázquez también vivió la trasformación del centro. Son 40 años habitando en un edificio en Pichincha, entre 10 de Agosto y Sucre. La convivencia con sus vecinos es “muy buena y respetuosa”, afirma.

Escucha música instrumental y cuida sus plantas ornamentales, que adornan su balcón y ventanas.

“Me siento privilegiado, hay seguridad y todo lo hago a pie. Me voy a pie al Mercado de las Cuatro Manzanas y regreso caminando... Aquí disfrutamos de los actos que realizan en la plaza, de los shows musicales y de estar a un paso del malecón, a donde voy a conversar con mis amigos dibujantes”, comenta con entusiasmo.

 

Apuntes: En la plaza
Encuentro canino

En las noches, los habitantes del centro sacan a pasear a sus mascotas en la plaza de la Administración. Los canes corretean, mientras sus dueños dialogan. Si algún can se orina o defeca, limpian el sitio.

Edificios de parqueos
Hay unos diez edificios de parqueos y de vivienda alrededor de la plaza.

Antes de pagar los impuestos, me asomo a la ventana para ver las colas en el Municipio y cuando veo menos, bajo, si no voy más tarde. Es una ventaja que me da vivir aquí”.
Raquel de Van Rysselberghe, habitante

Me encanta vivir aquí, siempre voy a la iglesia San Alejo a escuchar misa, porque ahí se casaron mis padres. Aquí tenemos tranquilidad y seguridad”.
Víctor Velázquez, morador

 

Junto a plaza de Administración, guayaquileños viven con comodidad
Gran Guayaquil
2013-10-25T18:30:11-05:00
Los habitantes disfrutan de la tranquilidad de este sector a partir de las 18:00.
El Universo