Mascotas siguen siendo un negocio

Jueves, 26 de Septiembre, 2013 - 00h00
26 Sep 2013
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Mascotas siguen siendo un negocio
Un perro en un local de venta de mascotas cuesta entre $ 100 y $ 300, dependiendo de su raza y edad. Los perros pequeños tienen gran demanda.
Mascotas siguen siendo un negocio
Fotos de archivo en las que aparecen tres supuestos vendedores de perros en la avenida Las Aguas y la Quinta, en Urdesa central.
Mascotas siguen siendo un negocio
Los gatos son más baratos que los perros en los pet shops.

“Yo quería un perro y mi papá no tenía dinero para comprarme uno de un local de perros, así que lo compramos en la calle”, dice una persona que prefiere no identificarse y que hace cinco años compró una hembra chow chow en la av. Las Aguas, en Urdesa.

“El vendedor ambulante tenía dos cachorros, la que compré y un french poodle, nos pidió $ 140 y como solo teníamos $ 100 nos acompañó al banco a sacar el resto para asegurar la venta”, acota el muchacho, que llevó la mascota al veterinario y, por suerte, solo tuvieron que desparasitarla.

Estos casos son escasos, según Jordana Valverde, presidenta de la Fundación Rescate Animal, “el 90% de los perros vendidos en las calles están desnutridos, bajos de peso, y en su mayoría mueren a los dos meses o menos”.

“Mis primas compraron tres en la calle Las Lomas en Urdesa y vinieron enfermos. Uno se murió a los dos meses, se le salieron los intestinos porque no se había formado bien en el vientre por desnutrición”, cuenta Andrea Villegas, moradora de Los Ceibos.

Javier Cevallos, de la fundación Amigos con cola, explica que su gestión en contra de la venta clandestina fue más activa hace tres años. “Hice incautaciones, buscaba a la Policía y les pedía ayuda. Generalmente las mascotas tenían babesia o morían pronto porque no los desparasitaban”, dice y agrega que en algún momento quienes venden perros en la calle empezaron a darle atención a las mascotas. “Los vacunaban y los tenían con las cartillas para ofrecer un ‘mejor producto’”, recuerda.

Hace dos semanas una voluntaria de Rescate Animal incautó dos perros, uno ya murió y el otro tiene moquillo, pero está mejorando. “Tenían levantadas las orejas con goma UHU”, cuenta Jordana, quien recuerda la vez que ella misma le quitó a un vendedor ambulante un cachorro con el rabo cosido con piola.

Desde el 2010 las campañas contra la venta clandestina de animales en la calle se han hecho escuchar a través de voluntarios de las diferentes asociaciones de protección animal como Fada, Amigos con Cola, Rescate Animal, entre otras.

A pesar de que existe una ordenanza municipal desde el 2004 con sanciones para los vendedores, “la falta de apoyo de los policías y municipales ha hecho que este oficio continúe, es ilegal y debe cortarse de raíz”, según Jordana. El documento establece que dentro del cantón Guayaquil: “Se prohíbe la venta de animales domésticos en lugares no autorizados legalmente y sin los respectivos permisos municipales (...). Se prohíbe expresamente la venta de animales domésticos en la vía o espacios públicos”.

La venta de animales en la vía pública es considerada una infracción muy grave, según la ordenanza y se sanciona con la incautación de la mascota y una multa del 50% del salario básico unificado.

Jordana afirma que el pasado 13 de septiembre Rescate Animal reportó varias denuncias de vendedores ambulantes concentrados en la Bahía, a través de su cuenta en Twitter; incluso varios de los rescatistas tomaron fotografías para evidenciar la venta ilegal.

Este hecho dio origen a una campaña en la red social Twitter en la que a través del hashtag #bastavendeperros, varias personas participaron con retuits y más información de los lugares en los que se concentran estos comerciantes. Muchos de estos tuits fueron enviados al alcalde Jaime Nebot, quien a través de su cuenta respondió: “El día de hoy di la disposición a las direcciones municipales pertinentes para que se aplique, en todo el cantón, la respectiva ordenanza, por lo tanto, se realizarán los operativos pertinentes, sobre todo en los lugares señalados como conflictivos, como por ejemplo la Bahía”.

La cantidad de vendedores ha disminuido gracias a las acciones de los rescatistas. “Nosotros hemos tenido que montar operativos, ir a ver a la Policía o a los municipales y llevarlos a donde están estas personas para que los obliguen a darnos los perros”, cuenta Jordana. Esto se puede evidenciar en la avenida Las Aguas, lugar en el que se concentraban varios vendedores, actualmente ya no se los ve. Según vendedores de frutas y verduras del sector, hay más control, por eso los vendedores ahora receptan las ventas de las mascotas por teléfono. “Usted los llama y ellos la llevan a la casa”, dice un vendedor.

Aunque se desconoce de dónde provienen estos perros, Cevallos cuenta que durante las incautaciones supo que venían de un criadero en Ambato. Otros son incluso robados. Hace dos meses se perdió en la calle Guayacanes un maltés. Su dueña, que prefirió no identificarse, cuenta que pasaron cuatro días hasta que una familia llamó. “Lo habían comprado afuera del Policentro, pagaron $ 120 y como tiene el pelo largo no habían visto que tenía placa, cuando vieron los datos, nos contactaron”, relata

“Si la gente dejara de comprarles ellos dejarían de ver esta actividad como lucrativa y pararían. La sociedad debe darse cuenta de que está siendo estafada, estos animalitos están enfermos casi siempre”, expresa Jordana. La solución que recomienda la rescatista es dejar de comprarlos y adoptarlos, comprometiéndose a esterilizarlos para evitar que siga existiendo la reproducción ilegal.

Los pet shops

Eiser zoo shop es un local autorizado que vende mascotas desde hace más de treinta años, está en el Policentro. Según el administrador del local, Medardo Espinoza, se deben cumplir reglas para obtener el permiso, siendo las más importantes tener un veterinario de cabecera y proporcionarle el espacio y comida diaria a cada animal del lugar.

Estas condiciones no se refieren solo a la seguridad sino al bienestar de las mascotas, por ejemplo, en este local hay aire acondicionado, extractor e inyector de aire. Cada cubículo tiene un dispensador de agua y el espacio es para un máximo de tres animales. Un cuidador les limpia el cubículo y les da de comer tres veces al día.

“Los animales que recibimos deben tener mínimo dos meses de nacidos, no recibimos más pequeños para no tener problemas con la alimentación”, dice Medardo. El administrador explica que los animales se exhiben durante un mes o hasta menos, y aunque la mayoría se vende, las mascotas que no son compradas son regaladas a personas que estén interesadas en cuidarlos, “pero esto pasa muy poco porque normalmente se venden todos”, acota. El propietario debe llevar a la mascota con el certificado de las vacunas. Solo reciben animales de raza pura.

A pesar de que estos locales son legales, las fundaciones de rescate animal no están de acuerdo. “Sabemos que son legales y que aquí los animales están un poco mejor cuidados que los que exhiben los vendedores ambulantes, pero de todas formas contribuyen a que el problema del exceso de perros sin hogar incremente su porcentaje, por cada mascota que se compra, otra muere en la calle, debemos hacer algo para cerrar este círculo”, dice Jordana.

Ella indica que quiso llegar a un acuerdo con un local que vende perros, pero no se concretó. “Le propuse gestionar las adopciones de nuestros perros a través de su local o exhibir nuestros cachorros con los de ellos, pero no quisieron”.

Reglamento

Reproducción y comercio

Los artículos establecidos en el Acuerdo Ministerial 116, referentes a la tenencia y manejo responsable de perros, establece que:

Art. 15: La reproducción de perros será de responsabilidad exclusiva de criaderos autorizados por la Agencia Ecuatoriana de Aseguramiento de Calidad del Agro. Estos seleccionarán para la reproducción los perros que aprueben las evaluaciones de comportamiento.

Art. 16: Los criadores deberán enviar copias certificadas, debidamente firmadas por el propietario responsable y el veterinario correspondiente.

Art. 17: Todos los perros comercializados deberán ser entregados con su correspondiente carné de vacunación y certificado veterinario de salud.

90

Por ciento de los perros que se venden en la calle están enfermos, según los operativos que hace Rescate Animal.

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Viva
2013-09-27T10:52:36-05:00
A pesar de que existe una ley que controla la comercialización de mascotas en la vía pública y sanciona a los vendedores ambulantes, vigente desde el 2004, la falta de control se sigue percibiendo en puntos estratégicos.
El Universo