La forma en que una persona conduce puede dar pistas reveladoras sobre su salud cerebral, tal como lo haría un examen clínico. Un estudio hecho recientemente, en cientos de conductores mayores de 70 años que aún conducen regularmente, demostró que los patrones obtenidos a través de dispositivos GPS pueden identificar señales tempranas de deterioro cognitivo con una precisión cercana al 87%.