Quien ama tener animales en casa suele amar rodearse de plantas, también. Tener perros o gatos y un buen jardín o un patio espacioso suena como una buena idea, siempre que las especies que compartan estos espacios sean amigables entre sí.

Pero no todas las plantas ornamentales y hierbas de jardín son seguras para gatos y perros, que pueden verse tentados a olerlas, lamerlas o masticarlas. Algunas de ellas pueden ser tóxicas si llegan a comer sus hojas, flores o semillas, causando temblores, vómitos o erupciones.

“Es importante saber que existen plantas que contienen ciertas sustancias tóxicas que, al ser ingeridas por nuestras mascotas, pueden generar signos clínicos, como irritación en las mucosas, irritación dérmica, urticaria, lesiones en boca, trastornos digestivos (vómito y diarrea), convulsiones, fallos hepáticos, trastornos renales, coma y hasta la muerte”, advierte el médico veterinario Jorge Zanabria, de Dr. Pet.

¿Por qué? Estas plantas pueden contener alcaloides, glucósidos, resinas, nitratos, ácido tánico, toxoalbuminas y oxalatos. Después de una temporada encerrados con nuestros animales caseros, algunos hemos retomado con gusto los paseos y la distracción de salir a caminar con ellas a parques o lugares con vegetación.

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Los perros pueden perder el apetito después de comer algo ligeramente tóxico. Foto: Shutterstock

“Nuestra recomendación es supervisar siempre a nuestras mascotas y evitar que consuman plantas por diversión o aburrimiento”. Zanabria comparte una lista de especies de plantas tóxicas que pueden causar algunos de los síntomas antes mencionados.

La flor de azalea. Una pequeña ingesta provoca efectos alucinógenos en los animales. Una dosis más abundante causa ardores bucales, alteraciones del sistema nervioso central, debilidad muscular, trastornos gastrointestinales, hipertensión, dificultad para respirar, coma y, en casos extremos, muerte por asfixia.

La violeta de Persia, ciclamen o pan de puerco es un tubérculo que no resulta tóxico para los cerdos, pero sí para los perros y para los humanos.

Los bulbos del narciso tienen toxinas que pueden causar una irritación gastrointestinal intensa, con babeo y pérdida de apetito. Tiene glucósidos, alcaloides y oxalatos capaz de intoxicar a un perro, una vaca o un caballo. Es inofensivo para los pájaros.

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La FDA advierte que los lirios, en sus variedades lirio de los valles o lirio de las llamas, son peligrosos para gatos y perros, porque sus toxinas cambian el ritmo cardiaco y se manifiestan con vómito, diarrea y debilidad.

La flor de azalea puede intoxicar a perros y gatos. Foto: Shutterstock

La planta millonaria o planta del dólar contiene cristales de oxalato de calcio, tóxicos para las personas y los animales.

Efectos similares tienen las amarilis, los tulipanes, la palma de Sagú o palma cica, el azafrán silvestre, la adelfa o laurel de flor, la flor de Pascua o flor de Navidad (el líquido del tallo no debería entrar en contacto con la piel ni los ojos) y el kalanchoe.

Todas las especies del género kalanchoe son potencialmente tóxicas para gatos y perros, particularmente cuando tienen flores, ya que producen altas concentraciones de glucósidos. Los glucósidos, por cierto, se utilizan en medicamentos cardiacos, y son una causa común de intoxicación en los humanos. Aunque se la promociona por supuestas propiedades medicinales, no se recomienda seguir esta práctica.

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La FDA en lista además la popular lengua de suegra como una planta tóxica para perros y gatos, debido a la saponina que contiene sus hojas. “Los síntomas que pueden presentar son vómitos y diarreas. No es una intoxicación grave, pero no está de más saberlo si sus mascotas son aficionadas a mordisquear plantas”.

¿Como evitar las intoxicaciones animales por contacto con plantas? Eliminar el contacto con una planta tóxica es muy difícil, reconoce el doctor Zanabria, ya que las podemos encontrar en cualquier lugar. “Lo más recomendable es supervisar siempre lo que está haciendo nuestra mascota, y si vemos algún signo de salivación excesiva, depresión, urticaria, vómitos, diarreas u otros signos, llevémosla inmediatamente al médico veterinario”.

Plantas en las cuales confiar cuando se tiene animales en casa

La veterinaria de Nueva Jersey Judy Morgan tiene un listado de plantas que son seguras para los animales domésticos y que cumplen con la función de ser bellas, limpiar el aire y alegrar el entorno.

Una de ellas es el crótalo (Calathea lancifolia), con sus hojas de dorso morado. El lazo de amor es una planta resistente y gran purificadora del aire, así que pueden ayudar a librar de toxinas el ambiente del hogar.

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El lazo de amor se considera una planta segura para los animales domésticos. Foto: Shutterstock

Ciertas suculentas como la Haworthia y Echeveria también comparten bien el espacio con los animales de casa. Las orquídeas también son buena compañía y no ponen en riesgo a sus cachorros.

Además, Veterinarians.org aconseja poner en el jardín las siguientes hierbas cuando se tiene perros y gatos: albahaca, romero, eneldo, tomillo, salvia y cilantro.

¿Qué hacer si mi mascota parece haber comido una planta tóxica? A pesar de sus cuidados, las mascotas pueden aprovechar cualquier momento para comer algo que no deben. Vaya de emergencia a la asistencia veterinaria si su amigo peludo presenta algunos de los siguientes síntomas: vómito, diarrea y dolor abdominal, convulsiones, letargo, pérdida de apetito, babeo, conducta extraña (algunas sustancias producen alucinaciones), excesiva sed u orina frecuente y debilidad.

FDA dice: cuidado con todo lo que su perro pueda beber o comer

No solo las plantas que dejamos cerca de nuestras mascotas pueden llamar su atención. Algunas comidas y bebidas humanas que dejamos por ahí o les ofrecemos pueden ser peligrosas. Jamás le ofrezca nada que tenga alcohol. Tampoco aguacate, que aunque ligeramente tóxico, puede hacerles pasar un mal rato; en el caso de aves y conejos puede ser mortal.

No les dé nada con cafeína (café, té, cola y bebidas energizantes), chocolate ni comidas con grasa o condimentadas con ajo, cebolla o sal. Tampoco deben llevarse a la boca uvas y pasas, nueces de macadamia, ningún producto que contenga marihuana o medicinas para humanos o para otros animales. El acetaminofén, por ejemplo, es fatal para los gatos.

La urticaria puede aparecer después del contacto con alguna planta tóxica. Foto: Shutterstock

Ciertos alimentos, aunque no sean tóxicos, pueden causarle una obstrucción gastrointestinal a su mascota, como pepas de vegetales y frutas, el corazón del maíz y los huesos, por pequeños que sean.

Las frutas como cerezas, nectarinas, duraznos y reinaclaudias contienen cianida, pero solo serían peligrosas si su mascota mastica gran cantidad de las pepas. No le permita jugar con ellas. Tampoco lo deje mordisquear ni olisquear fundas y envolturas, como las de chips y cereales. Con una sola aspiración, podría adherirse la bolsa en el hocico y asfixiarse.

Otras cosas con las que los perros suelen tener problemas por su natural curiosidad son las toallitas suavizantes para la ropa, los insecticidas y pesticidas, los fertilizantes y matamalezas, los popurrís, las bolas de alcanfor, pinturas y solventes, cebos para ratas y ratones, limpiadores caseros, plastilina y, en temporada, adornos navideños hechos de pasta. (I)