Aprender a ponerse en cuclillas puede ser lo más importante que puedes hacer por tu estado físico y bienestar. Desde el kinder, seguramente has estado sentado en una silla durante varias horas al día, cinco días a la semana.

Si bien una silla ofrece comodidad, también es una estructura antinatural a la que tu cuerpo se adapta. Prácticas culturales como el aplanamiento del cráneo y el estiramiento del cuello demostraron este fenómeno muy eficazmente.

¿Estás cerca de los 50 años y quieres comenzar a hacer yoga? Sigue estos datos y aprovecha sus beneficios

Ponerse de cuclillas es innato en el ser humano, como también lo es la marcha bípeda. Es muy común en Oriente ver gente de todas las edades adoptando esta posición por la calle en las actividades más diversas: cocinando, charlando, comiendo, jugando.

La mayoría lo hace con los talones firmes en el suelo y los glúteos casi tocando el mismo. Foto: Cheryl Ramalho

Cuando nuestro sistema nervioso está muy activado, ponerse de cuclillas es ideal para regularlo, porque estiramos la espalda y sobre todo activamos el sistema parasimpático, lo que desacelera el sistema nervioso e induce la relajación.

Publicidad

También es un gran ejercicio para mejorar la postura y prevenir dolores musculares como el dolor de espalda.

En Occidente solo vemos ponerse de cuclillas a los niños. Si no puede ponerse en cuclillas correctamente, probablemente sus articulaciones estén demasiado rígidas y sus músculos demasiado tensos.

Ejercicios para ayudar a mejorar la postura corporal

Al crecer dejamos de practicar esta forma innata de colocarnos y luego, cuando intentamos hacerlo, nos cuesta demasiado.

Eso provoca que pierda su capacidad de moverse correctamente, lo que también afecta áreas delicadas como las rodillas y la espalda. Es momento que retome ese hábito que le aporta buenos beneficios a su cuerpo.

Publicidad

Si no puede ponerse en cuclillas correctamente, probablemente sus articulaciones estén demasiado rígidas y tus músculos demasiado tensos. Foto: PeopleImages

Por qué las cuclillas ayudan a disminuir el estrés

Ponerse de cuclillas tiene un efecto relajante sobre el sistema nervioso, por lo que es un buen ejercicio para practicar cuando estamos sometidos a mucho estrés o nos sentimos nerviosos.

El efecto antiestrés se debe principalmente a que aumenta la volemia, es decir, la tensión de la pared de los vasos, lo que activa el reflejo baroreceptor. Este, a su vez, informa al núcleo del tracto solitario que es el centro de emociones y activa nuestro sistema parasimpático.

Esto es crucial, porque al activar el sistema parasimpático genera un estado de reposo que nos permite ahorrar o recuperar energía, provocando una relajación del cuerpo.

Con esta rutina de ejercicios logrará fortalecer los músculos de la espalda para evitar lesiones

Patologías como la fibromialgia, la fatiga crónica o el colon irritable, entre otras, se asocian a un sistema nervioso simpático muy activo y un parasimpático bajo.

Publicidad

Otros de los beneficios de la postura en cuclillas

Además de ser ideal para aliviar el estrés, el ejercicio de ponerse de cuclillas tiene muchos otros beneficios para el cuerpo, especialmente para la espalda y la postura. Veámoslos uno a uno:

Estira y libera la espalda

La zona baja de la espalda se estira, de modo que se descomprime la columna vertebral y se liberan las caderas.

Reduce tensiones localizadas

Durante la postura de cuclillas el peso del cuerpo se distribuye uniformemente, evitando que se acumule tanta tensión en ciertos puntos.

Mejora la postura

Al ponerse de cuclillas se activa la musculatura que mantiene la corrección postural, estirando la cadena posterior de la espalda y movilizando la articulación tibioastragalina, muy importante para mantener el equilibrio. También alivia el dolor de espalda y cuello.

Publicidad

Aprender a ponerse en cuclillas puede ser lo más importante que puede hacer por su estado físico y bienestar. Foto: Deepak Sethi

Alivia el estreñimiento

Esta postura mejora la digestión, ayudando a ir al baño con mayor regularidad y facilidad.

Estimula la circulación

Cuando nos ponemos de cuclillas aumenta el retorno venoso, lo que puede ser de utilidad para aliviar o prevenir las molestias circulatorias.

Favorece la eliminación de toxinas

También aumenta la captación del sistema linfático, mejorando el sistema de drenaje del organismo.

(I)

Te recomendamos estas noticias