Un equipo de investigadores ha desarrollado un innovador parche cutáneo termoactivado que podría abrir una nueva vía para el tratamiento del melanoma, una de las formas más agresivas de cáncer de piel. En ensayos de laboratorio y en modelos animales, el dispositivo logró reducir hasta en un 97 % las lesiones tumorales en un periodo de diez días, sin evidencias de toxicidad en tejidos sanos.