Hola, soy una madre desesperada, quiero orientación. Tengo tres hijos. El mayor, de 16, se me ha hecho rebelde, se desaparece de la casa todo el día y no responde el teléfono. Una vez lo vi en mala compañía y le dije que se aleje de mi hijo. Ya no se junta con él, pero su conducta ha cambiado, se fuga del colegio y lo han expulsado porque es malcriado con los profesores. No se roba nada ni pide dinero de más, pero su actitud da que pensar. He pensado en encerrarlo en alguna clínica, pero me da miedo lo que le pueda pasar. Estoy desesperada.

Anónima,

Guayaquil

Estimada lectora: para los padres, tener hijos adolescentes es un reto, pero no es una situación que no pueda ser sobrellevada de la mejor manera.

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No nos comenta si es una madre sola, pues no hace referencia al padre de sus hijos. Sus hijos requieren de mucha supervisión, disciplina y amor. Aún no están formados, no son adultos que puedan tomar sus propias decisiones; están en una etapa de mucho riesgo frente a las presiones y amenazas sociales. Por ello, es importante que usted esté muy cerca, contribuyendo para su formación y acompañándolos en esta fase en la que están en búsqueda de su propia identidad.

Es importante que usted reflexione sobre su papel de madre y se empodere en el rol y responsabilidad que tiene para con ellos. No es posible que su hijo “se desaparezca de casa”, pues esto denota que ellos no tienen límites ni hay normas disciplinarias, y la vida está llena de ellas. Las normas permiten un sano desarrollo para sus hijos; por lo tanto, decida: ¿cuáles van a ser las normas disciplinarias fundamentales que sus hijos necesitan?

Ellos necesitan saber que, si quebrantan la normas, habrá una consecuencia de ello, como sucede en la vida real de los adultos. Por ejemplo, si llegan pasada la hora que usted ha establecido, deberá quitarle el celular o restringirle las salidas. Una vez que usted decida las normas que va a establecer en su hogar para sus tres hijos indistintamente, entonces reúnalos y hágales conocer aquello que deben cumplir de hoy en adelante.

También involúcrelos con las actividades de casa, asignándoles tareas o responsabilidades, pues el hogar es un espacio de uso común en el cual todos deben colaborar; también es el espacio para tener tiempos para compartir en familia, como almorzar juntos, ver una película, una celebración, una salida.

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Finalmente, las salidas de sus hijos deben tener condiciones: hora de llegada, que usted conozca con quién salen y adónde van, esto si han cumplido con sus responsabilidades; caso contrario, no son merecedores de tener salidas con sus amigos.

Mónica Llanos Encalada, psicóloga clínica, Ph. D.

Teléf. 099-183-9592