A través de cámaras trampa instaladas en zonas específicas del Bosque Protector Cerro Blanco, en Guayaquil, se identificaron a varios individuos de especies silvestres con anomalías en la piel. Esto motivó a especialistas a realizar una “campaña de trampeo”.

El 19 de diciembre de 2020 una hembra de coatí de nariz blanca (Nasua narica) fue capturada de entre un grupo de 12 individuos, compuesto por hembras adultas y juveniles, en una zona de campamento en el bosque. Este individuo tenía muy poco pelaje a lo largo de su cuerpo.

Luego de la captura, el animal fue llevado a las instalaciones de la clínica Mansión Mascota para darle tratamiento y realizarle exámenes de laboratorio. El resultado fue una infección por Sarcoptes (sarna) y distemper canino (moquillo). Estas enfermedades están ligadas a los perros domésticos.

La sarna sarcóptica es una enfermedad altamente contagiosa y zoonótica con distribución mundial que causa epidemias. Es producida por el ácaro Sarcoptes que causa daño epidérmico severo. Los análisis físicos mostraron que el 90% de la piel del coatí estaba afectada por la sarna. El animal falleció luego de cuatro días de tratamiento.

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El coatí se contagió debido a la interacción que tuvo con la fauna urbana, en especial con perros. Foto: Tomada del estudio científico.

Este es el primer reporte de sarna sarcóptica y moquillo en esta especie en América del Sur. Se necesitan más estudios en esta región para buscar otros casos sospechosos, dada la alta capacidad de transmisión de la enfermedad. “Se requieren acciones preventivas para evitar episodios epidémicos y zoonóticos”, dice el estudio científico Primera descripción de la sarna sarcóptica en un coatí silvestre (Nasua narica), en Ecuador, y la coexistencia del virus del moquillo canino, publicado en la Revista Brasileira de Parasitología Veterinaria.

El estudio lo realizaron Ricardo Villalba, Cristian Barros, Abel Gallo, Miquel Blasco y Eliana Molineros.

Molineros, que además es directora de Mansión Mascota y la Fundación Proyecto Sacha, afirma que el coatí se contagió debido a la interacción que tuvo con la fauna urbana, en especial con perros.

Los perros que ingresan al bosque no solo cazan animales silvestres sino que tienen la capacidad de transmitirles enfermedades que ponen en riesgo poblaciones completas de estos animales. No es la única especie que ha sido afectada, pero sí la primera que ponemos en evidencia con respaldo de la comunidad científica”, indica.

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Incluso, el problema no solo serían de perros abandonados: “Probablemente estos animales sí tengan casa y lo que hacen es entrar al bosque, cazar por diversión y volver a sus casas a dormir en Monte Sinaí”, dice Molineros.

El coatí es un mamífero de pelaje abundante. Foto: Cortesía Juan Carlos Sánchez-Bioweb

Esto se suma a una larga lista de peligros a los que están expuestos los animales de Cerro Blanco: “Mientras existan poblaciones (de humanos) cercanas sin manejo de animales de compañía es lo que va a pasar siempre”.

Los perros que son abandonados y llegan a las áreas protegidas forman jaurías que empiezan a cazar a animales silvestres para alimentarse o para marcar su territorio. Estos perros toman el nombre de asilvestrados. Con este reciente estudio está comprobado científicamente que también pueden transmitir sus enfermedades a especies silvestres.

El coatí está en la categoría de Preocupación Menor en Ecuador, según el portal científico Bioweb. (I)