Los rayos solares son la principal fuente para la formación de vitamina D para el cuerpo humano. El aislamiento obligatorio por la emergencia sanitaria del Covid-19, ha ocasionado que la mayoría de personas no tengan contacto con la luz solar como lo hacían regularmente.

Así, surge la necesidad de complementar la función de la luz solar, con una alimentación rica en este nutriente. La Dra. Adriana Brito, Nutrióloga de la marca Vita de Pasteurizadora Quito, asegura que la “Vitamina D tiene varias funciones y beneficios indispensables como: permitir la absorción de calcio en los
huesos, potenciar las funciones inmunológicas, mantener la función muscular correcta, e incluso,
proteger a la madre y al niño o niña durante el embarazo. Es por ello que durante la etapa de confinamiento se debe priorizar el consumo de alimentos como pescado, mariscos, huevos, leche,
queso, entre otros, que fortalezcan el cuerpo humano y generen nutrientes indispensables”.

Alimentos ricos en vitamina D

Pescado. Los pescados azules, las sardinas, el salmón o el atún fresco, aportan importantes cantidades de vitamina D. Se los puede preparar de diferentes maneras durante el almuerzo o cena. Además, son ricos en proteínas y Omega 3.

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Mariscos. Las ostras, las almejas o los langostinos son algunos de los mariscos que contienen una mayor cantidad de vitamina D así que, para los amantes de este tipo de productos, puede ser una oportunidad para romper la rutina e intentar nuevas recetas.

Hígado. El hígado de origen animal es otro de los alimentos ricos en ésta y otras vitaminas,minerales y proteínas.

Leche. La leche de vaca es reconocida por su alto aporte nutricional y es considerada uno de los alimentos más completos para el ser humano. Además de ser la fuente más importante de calcio biodisponible, la leche contiene calciferol (o vitamina D) en la porción grasa del alimento. Es mejor consumirla entera, por encontrar estos nutrientes en mayores cantidades en este tipo de leche, a partir del primer año de vida en adelante y mantener una ingesta progresiva hacia 2 a 3 porciones al día (1 porción = 1 taza de 250 ml).

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Queso. Los quesos como fresco o mozzarella también son fuente de vitamina D. Además, es un producto ideal para consumir a cualquier hora del día, para acompañar ensaladas, sopas, platos fuertes e incluso snacks de media mañana o media tarde.

Huevos. Ya es conocido que este alimento además de ser muy accesible para todos cuenta con innumerables propiedades nutricionales. La vitamina D, por ejemplo, se concentra específicamente en la yema por lo tanto, la ingesta diaria de huevos aportará de manera positiva a la absorción de este nutriente, su cantidad dependerá de la dieta nutricional que siga cada persona.

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Principales beneficios de la vitamina D para el organismo

La vitamina D contribuye en el accionar de las defensas del organismo, lo cual es indispensable en este momento para permitir al sistema inmunológico ser un frente eficaz para disminuir la propagación de algún tipo de contagio tanto bacteriano como viral.

La resistencia muscular y la función cardiovascular actúan a expensas de la de Vitamina D y su efecto sobre el calcio ya que son fundamentales para ejercer su trabajo, por ello es beneficiosa la exposición a la radiación solar, para la generación de vitamina D en su estado activo biológicamente funcional. Dado
que en la etapa de aislamiento que nos encontramos existe disminución de la exposición solar, se debe potenciar el consumo de alimentos que la puedan proporcionar.

La deficiencia de vitamina D puede causar debilidad muscular ya que se reduce la función y potencia muscular. Mientras que, a nivel vascular, ayuda en mecanismo protectores relacionados con la hipertensión arterial y la función endotelial. La Dra. Brito sugiere que “se deberá mantener los niveles de consumo para evitar efectos negativos ya sea a corto o largo plazo.

La vitamina D influye de manera directa en la formación de huesos y dientes sanos y fuertes. Por tanto, la ingesta adecuada por parte de la madre permitirá un mejor desarrollo del feto y del recién nacido a lo largo de su vida. (F)

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