El Instituto Ecuatoriano de Seguridad Social (IESS) confirmó las denuncias que hicieron varios proveedores sobre irregularidades en el contrato para la limpieza del hospital Teodoro Maldonado Carbo, adjudicado en octubre al consorcio Serlim por $ 2,1 millones.

La Dirección Nacional de Servicios Corporativos del Instituto Ecuatoriano de Seguridad Social (IESS) expuso, el martes pasado, los hallazgos encontrados en la supervisión del proceso que hizo a mediados de diciembre.

En este documento se determina que el nuevo proveedor, el consorcio Serlim, no cumplió con la experiencia general, personal técnico y experiencia del personal técnico. A base de este y otros hallazgos, Diana Uquillas Erazo, directora nacional de Servicios Corporativos del IESS, solicitó al director general, Carlos Tamayo Delgado, que se dé a conocer el informe a la Contraloría y Fiscalía para que se determinen acciones y sanciones que correspondan.

Antes, el Servicio Nacional de Contratación Pública (Sercop) ya había iniciado una acción de control a este contrato. El Sercop solicitó a Contraloría –el 12 de este mes– que se revise la contratación del consorcio Serlim, formado por Ecuador Eléctrico
S. A., con el 80 % de participación, y Asolimpec, con el 20 %. El Sercop pidió al hospital que se declare desierto el proceso a fines de noviembre, pero la adjudicación se firmó el 28 de octubre pasado.

En esa fecha, según el informe del IESS, el registro único de proveedor (RUP) de la procuradora del consorcio Serlim, Vivianne Witt Bermeo, estaba inhabilitado. En ese estado permaneció del 21 al 29 de octubre.

“La omisión por parte de los miembros de la Comisión Técnica, al no haber realizado la validación del RUP de los socios y accionistas de los partícipes del consorcio Serlim, ocasionó que indebidamente se efectúen... el acta de evaluación y calificación de ofertas (22 de octubre), aceptación de resultado de la puja (27 de octubre) y la resolución de adjudicación (28 de octubre)”, se señala en el documento del IESS.

Otra de las irregularidades detectadas, que se detallan en el informe y que dio a conocer este Diario en una revisión del proceso, fue el incumplimiento de los montos de experiencia general presentada por el consorcio Serlim. Entregaron facturas y contratos por $ 532.940, cuando lo solicitado era $ 1’114.450. (I)