Glenda González, entre yates y las birsas del estero Salado y el río Guayas

Una gerenta entre yates Una gerenta entre yates
Una gerenta entre yates
Glenda González, gerenta del Guayaquil Yacht Club, con sedes en el Malecón y en la ciudadela Puerto Azul.
Una gerenta entre yates
Glenda González, gerenta del Guayaquil Yacht Club, con sedes en el Malecón y en la ciudadela Puerto Azul.
11 de Octubre, 2018
11 Oct 2018

Ella es la mujer al mando del Guayaquil Yacht Club, que cuenta con dos sedes en la ciudad, una en Puerto Azul y otra en el Malecón Simón Bolívar. La guayaquileña Glenda González, de 51 años, trabaja desde hace 12 en el Yacht Club, actualmente es la gerenta general y dice que ama lo que hace y trata a diario de dirigir con el ejemplo: disciplina y compromiso con su trabajo.

“Mi trabajo no es solo de oficina, estoy involucrada con el día a día, veo lo que van a sacar, reviso los costos, estoy en la cocina, veo si se va a sacar el bufé del fin de semana, me pasan la opción, yo la reviso y veo que al final no me parece qué plato combina con otro. Si el costo está alto, empezamos a revisar los ingredientes y a hacer cambios”, comenta con entusiasmo Glenda sobre el trabajo que a diario desempeña.

La gerenta es ingeniera comercial y tiene una maestría en Administración de Empresas con mención en Negocios Internacionales y otra maestría en Talento Humano.

Cuenta que estudió en la escuela de monjas María Carbo de Aspiazu y después en el colegio nacional Dolores Sucre. “A mi mamá le gustaba el uniforme de ese colegio, el vestido con esas aletas”, dice con humor la gerenta.

Después fue a la universidad Laica Vicente Rocafuerte y se recibió de ingeniera comercial, una carrera que tomó como una segunda opción porque desde pequeña quería estudiar arquitectura, pero desistió al ver que el país estaba estancado en el sector inmobiliario. “En esa época se habían cerrado los préstamos hipotecarios, el país estaba paralizado, no había construcciones”, anota

Al Guayaquil Yacht Club recuerda que entró sin buscarlo. Ingresó a laborar en el 2005 para hacer una asesoría de costos. “Me contrató el ingeniero Carlos Casal Weisson, que ya falleció. Entré como asesora principalmente porque había en esa época un poco de inconsistencia en el restaurante. Para mejorar los servicios y los costos se hizo un estudio que demoró seis meses”, cuenta Glenda, quien tiene dos hijos a los que señala como lo más importante de su vida.

En el 2006 salió la persona que se encargaba del área de alimentos y bebidas, entonces le propusieron a Glenda que ocupara ese cargo.

“Yo no tenía conocimientos porque ni a fiestas voy, entonces me dijo el ingeniero Weisson: ‘Glenda usted es una mujer con mucho criterio y mucho sentido común, ayúdeme hasta que llegue la persona que se quede en ese puesto’”, dice con su voz suave, pero firme.

Recuerda que no buscaron a nadie y al final ella se quedó por ocho años en ese puesto en el que aprendió mucho en el área de gastronomía, costos de alimentos, eventos y hasta a decorar los salones para las reuniones. “Terminé decorando para las bodas. ¡ja, ja, ja!”, ríe.

Sobre su trabajo actual cuenta que además de estar en todo, hasta en la cocina viendo lo que se va a poner en los menús de las reuniones, también se mueve entre las dos sedes para vigilar que el personal llegue a tiempo y cumpla sus funciones.

Dice que no tiene hora fija para llegar a estos sitios, puede estar a las 08:00 o más tarde, así que los sorprende, pero que ve con satisfacción que hacen su labor.

Cuenta que el club tiene unos mil socios; casi 600 están activos y el resto está jubilado, ya pasó los 30 años de aporte y por eso siguen como socios, pero ya no aportan a la entidad que este año cumplirá 90 años. (E)

Dicen de ella
“Glenda es una administradora como pocas. Educada y gentil, pero firme y responsable en lo que hace. Trabaja sin horarios”
Reinaldo Cañizares,
socio y morador de la ciudadela Puerto Azul.

Glenda González, entre yates y las brisas del estero Salado y el río Guayas
Viva
2018-10-11T09:55:30-05:00
Glenda se vinculó sin esperarlo al Yacht y ahora dedica gran parte de su tiempo a dirigir el emblemático club de la ciudad.
El Universo