Marcela del Río ama trabajar por el arte

Ama trabajar por el arte Ama trabajar por el arte
Ama trabajar por el arte
Marcela Del Río, presidenta de la Fundación Sociedad Femenina de Cultura. Cecilia Robalino
Ama trabajar por el arte
Marcela Del Río (c) con la otras damas del directorio.
14 de Junio, 2018
14 Jun 2018

Marcela del Río nació en Chile, y desde hace 27 años vive en Ecuador, por eso y porque es hija de una guayaquileña se siente también ecuatoriana, además ya se nacionalizó. Es una amante del arte en todas sus manifestaciones y desde enero pasado es la presidenta de la Fundación Sociedad Femenina de Cultura, entidad que regenta el Teatro Centro de Arte, ubicado en el kilómetro 4,5 de la vía a la costa.

El cargo era algo que ella sabía que llegaría algún día porque desde hace doce años forma parte de las damas de la Fundación, creada hace 50 años con el fin de promover la cultura en la ciudad.

Recuerda que ingresó a la sociedad invitada por una de las integrantes de la Comisión Artística que había sido su compañera en el directorio de la Alianza Francesa de Guayaquil, del que también fue miembro por varios años.

Dice que ve su designación como un reto y una gran responsabilidad, pero tiene confianza que hará un buen papel porque ya tiene mucho camino andado en la labor de la Fundación Femenina de Cultura.

Aunque nació en Chile vivió desde los siete años en Lima, porque su padre dirigió por mucho tiempo la desaparecida compañía de aviación Panagra, que era de inversores peruanos y estadounidenses y operó en América del Sur en las décadas de los 40 y los 50.

Su papá era gerente general de Panagra y en Lima conoció a la mamá de Marcela, pero como ella era de Ecuador y a él le tocaba viajar constantemente entre los dos países, decidieron radicarse en la capital peruana con sus hijos.

“Yo estudié en Lima, pero hace 27 años me vine a trabajar a Ecuador”, dice con una cálida sonrisa la presidenta, quien es graduada en Ciencias de la Comunicación.

En Perú, trabajó en varios medios entre ellos Canal 2, Frecuencia Latina y las famosas revistas Vanidades y Buenhogar. En Guayaquil laboró para Telesistema (ahora RTS) como parte del equipo de Carlos Muñoz, que entonces estaba a la cabeza de la estación televisiva. Ocupó el cargo de gerente de Comercialización.

Al igual que su padre, Marcela se enamoró de alguien de Ecuador. Está casada desde el 2013 con el abogado Oswaldo Molestina Zavala. De su anterior relación tiene cuatro hijos, de los que con dulzura dice que siente mucha nostalgia, porque viven en otras ciudades y países.

“Una vive en Galápagos, otra en Quito, otro en México y una hija en Panamá”, anota. “Así que en Guayaquil me he quedado sola porque nietos e hijos están lejos de la ciudad”, cuenta mientras permanece sentada en la sala de visitas junto a la oficina que ocupa en el Teatro Centro de Arte y que casi se ha convertido en su segunda casa, porque le toma mucho de su tiempo planificando las diversas actividades que se realizarán.

“Le cuento que la Fundación me absorbe todo el tiempo, ya otras actividades que tenía permanentemente he tenido que irlas dejando porque este es un trabajo muy absorbente”, dice con voz suave pero firme.

Su esposo ocupó varios cargos públicos, fue contralor general, ministro de Comercio Exterior, gobernador del Guayas, diputado.

Marcela dirigirá hasta el 2020 la Fundación y este año que asumió ha coincidido con el Trigésimo aniversario del Teatro Centro de Arte y por lo tanto le ha tocado, junto con las otras integrantes del directorio, planificar actividades para celebrarlo. La principal fue la gala de ópera y música clásica con la Orquesta Filarmónica Municipal y cantantes líricos y populares, que se realizó ayer en la noche.

La presidenta de la Fundación Sociedad Femenina de Cultura dice que siempre ha sentido una conexión con el arte, por eso ha estado vinculada a entidades culturales.

Por su gestión como vicepresidenta del directorio de la Alianza Francesa recibió la Orden de las Palmas Académicas, que otorga el Gobierno francés a académicos y personalidades por sus méritos en cultura y educación. (I)

Dicen de ella
Es una persona de gran cultura, es muy entusiasta y dedicada por entero y con mucha responsabilidad a todas las actividades que asume”.
Oswaldo Molestina,
esposo

Marcela del Río ama trabajar por el arte
Viva
2018-06-14T00:28:10-05:00
La Fundación que preside regenta al Teatro Centro de Arte, que está cumpliendo su trigésimo aniversario.
El Universo