En una reveladora entrevista, la actriz y creadora de contenido Emma Guerrero comparte sus impresiones y experiencias tras su participación en el programa Desafío a la fama. A pesar de haber sido eliminada dos semanas antes de la ansiada final, Emma destaca cómo la convivencia constante en el reality la ha transformado, haciéndola más empática y tolerante.

“Creo que el estar en una convivencia 24/7 te hace ser más empático y más tolerante porque hay diferentes personalidades fuertes, muy marcadas. Cada quien tenía su historia, sus costumbres, y cuando empiezas a entender la historia de una persona, comienzas a entender actitudes; entonces todos somos humanos y tenemos errores y virtudes”, reflexiona Emma, destacando la riqueza de las experiencias compartidas en la casa.

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Aunque su eliminación fue un giro inesperado, Emma enfatiza que no fue por falta de apoyo de sus compañeros: “No salí del reality por mis compañeros. Es más, antes de salir, Eduardo (Andrade) le hizo la pregunta a todos ‘¿quién crees que debe quedarse en la casa?’ y todos mis compañeros dijeron Emma”. Sin embargo, reconoce que la decisión está en manos del público, que a través de las redes sociales lamentó su partida.

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Emma critica la representación televisiva del reality, señalando que lo que se muestra en pantalla es solo una fracción de la realidad: “Lo que mostraban en televisión era 1 hora y 30 minutos de lo que sucedía en 24 horas. Entonces, el público no sabe los lazos que se hicieron adentro o por qué se daban las peleas”. Destaca que la edición se enfoca en conflictos y relaciones amorosas, dejando de lado los momentos positivos y las relaciones genuinas que se forjaron.

“Solamente pasaban en el programa los conflictos para alimentar el morbo del público y las relaciones amorosas, pero los momentos chéveres como tal no se mostraron. Hay mucha gente que se enfocó en la convivencia, haciendo estrategia y lo demás. Yo no tengo la experiencia que tenía el resto en esta casa. Varios estuvieron en El poder del amor y yo fui con los ojos cerrados pensando que era un show de talentos y por añadidura de la convivencia es que viene el resto. No sabía que todo lo que se mostraba era pelea y amoríos”, dice y agrega que fue su familia la que la puso al tanto cuando regresó a casa. Aun así Emma se niega a ver el show y hasta ahora no ha sintonizado ninguno de los capítulos.

La actriz revela su motivación detrás de participar en el programa: “Yo quería que la gente pudiera observar que tengo talento, que si soy actriz o creadora de contenido estoy acá”. Sin embargo, admite que no estaba preparada para la dinámica del reality, donde las estrategias y el entretenimiento superficial a veces prevalecen sobre el talento.

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Con respecto a las relaciones amorosas en la casa, Emma comparte su perspectiva crítica: “Creo que las parejas que se formaron adentro, afuera no van a funcionar porque hay personalidades muy marcadas y no son compatibles”. Describe cómo se sintió excluida al ser la única espectadora en un ambiente lleno de romance, afectando su conexión con su familia.

Emma reconoce que su experiencia en Desafío a la fama fue un reto personal y profesional. Aunque no alcanzó la final, se siente satisfecha con su desempeño: “Me voy supercontenta. Lo que mostraban en televisión no reflejaba la totalidad de lo que viví. Siento que crecí y salí más tolerante y empática con el resto”.

Su predicción para la final es la siguiente: “no sé quién va a ganar porque está peleado honestamente, pero para mí Don Day, Mare Cevallos, Kachafa y Sebastián Tamayo. De ahí luego se pueden disputar la pelea Connie y Carolina”.

Mirando hacia el futuro, Emma tiene planes ambiciosos. Además de continuar trabajando en redes sociales, revela proyectos en el horizonte, incluyendo participación en novelas en Ecuavisa, como Compañía 593, y otros proyectos de crecimiento para el próximo año. A pesar de los desafíos enfrentados en el reality, Emma demuestra su determinación y persistencia en el competitivo mundo del entretenimiento. (E)