En gaélico, idioma de la patria del whisky, la palabra se escribe uisge-beatha, y significa ‘agua de la vida’. En este marco comienza la cata-taller de José Massuh, probablemente el mayor connoisseur de whiskys del país, en el Estudio Paulsen, ubicado en el barrio Las Peñas, probando muchas de las varias maltas que componen el Chivas Reagal Extra, a mi juicio, el mejor blended whisky del mercado ecuatoriano, tan limitado en marcas. Pero para entender esto, hablemos un poco de los tipos de whisky que existen y de su estructura.

Participantes en la cata-taller de whisky impratida por José Massuh.

Esta bebida fue destilada y producida por primera vez por los monjes de un convento cristiano de Irlanda a principios del siglo XV. Desde ese momento hasta el 1831, los whiskys eran destilados de cebada o centeno malteado, en una sola destilería. A esto hoy se lo denomina single malt.

¿Cebada malteada, como la cerveza?

En efecto, podría decirse que el whisky fue primero una cerveza, a la que después se la destiló. Bueno, algo así. En el año antedicho se crea un proceso distinto, que da origen al blended whisky, el tipo más consumido hoy en día. ¿Cuál es la diferencia? El blended whisky tiene una mezcla de maltas de algunas destilerías, es decir, tiene varios single malt, y contiene hasta el 15 % de whisky de grano, según la ley que rige esta bebida. Así, en sus primeros 450 años de vida solo existió el whisky single malt o el vatted malt (mezcla de single malts), y recién sus últimos 200 años de historia aparece su forma más comercial, el blended, bebida a la que se le añade whisky de grano.

Variedad de whiskys en la cata-taller.

Hablar de Chivas Reagal, el escocés favorito de Frank Sinatra, es hablar de calidad. En el evento pudimos deconstruirlo al probar varias de las maltas que lo componen, dividiéndolas el master blender en distintas botellas para apreciar sus particularidades y especificidades. Las categorizó en maltas cremosa, cítrica, especiada y ahumada, y las frutales. Cada malta muy distintiva y tremendamente elegante, sobre todo la cremosa, con notas de miel y caramelo, maltas que fueron enfrentadas a un whisky de grano, no malteado, con tonos muy florales, mucho menos elegante y redondo que los anteriores, y aunque con el mismo grado alcohólico, se percibía como más fuerte.

José Massuh ofreció una cata-taller de whisky en Guayaquil.

La proporción de la combinación de estas maltas le da al Chivas Reagal su característica principal: notas de madera con miel y aromas cítricos. Pero por lo complejo y completo de su mezcla, varias capas de olores pueden encontrarse al minuto que el whisky es servido, incluyendo vainilla y canela. No por algo es uno de los primeros de los whiskys que tenemos en el mercado al que le fue otorgada la cédula real por la reina Victoria hace casi 200 años.