La lucha y labor imparable de once profesionales fue reconocida este miércoles por la Revista Hogar. Su premio Mujeres del año 2020, en esta oacasión tuvo como escenario la plataforma digital.

Desde su página de Facebook se nombró una a una a las féminas que desde ahora llevan este título. La Rosa de Plata, el mayor reconocimiento que es otorgado a una admirable trayectoria de vida, fue para Marina Salvarezza, por su contribución a las artes escénicas y a la cultura del país.

“Fue muy sorpresivo y grato (...) este premio lo quiero dedicar a las mujeres, porque puedo hacer lo que hago justamente porque también tengo atrás muchas mujeres que trabajan conmigo constantemente desde la casa, que me ayudan (...); lo tomo como un compromiso más para seguir en esta lucha”, dijo Salvarezza, en una entrevista para este Diario.

Ella suma más de 40 años de trayectoria artística, en el que se ha desempeñado como actriz de teatro, actriz de televisión, directora teatral, catedrática y hasta ha experimentado la gestión cultural, desde el Museo de los títeres de Ana Von Buchwald, proyecto de más de 400 títeres que este año piensa retomar.

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En 1984 fundó el Teatro Experimental Guayaquil, donde presentó la obra La casa de Bernarda Alba.

Salvarezza es italiana, pero hace 43 años su alma y corazón lo ocupa en gran medida Ecuador. Se radicó en Guayaquil en 1977 y desde entonces ha llevado a escena una infinidad de propuestas artísticas.

"Yo pude desarrollarme porque me abrieron los brazos, porque la gente aquí es muy cálida, muy generosa y abren no solamente los brazos, abren el corazón. Yo pude llegar a sus corazones porque me lo permitieron", indica.

Señala que su camino profesional siempre ha estado marcado por piezas teatrales cuyos contenidos han hablado de la mujer.

"Siempre que escojo una obra de teatro, me parece que entre miles de obras, escojo siempre la que abren un pequeño momento de reflexión, sobre el rol de la mujer y del hombre en la vida", dice.

Fue justamento esto lo que impulsó a Rosa Amelia Alvarado, fundadora de Revista Hogar, a entregarle este merecimiento a una artista por la que dice sentir una profunda admiración y repeto. "Respeto por la huella que está dejando y admiración por su trabajo y su calidad humana", afirma Alvarado.

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Un año duro para las artes

Marina Salvarezza confiesa que este reconocimiento toca su vida tras un año que ha consumido sus energías. “Esto llega en un momento de mi vida donde quería poner los remos en el barco y esto al contrario me da ánimos para seguir remando”.

Considera que es tiempo de buscar otras alternativas para salvar el arte, precautelando la salud de todos.

"Yo pienso que la lucha a futuro debe ser, en la disponibilidad primero de abrir los parques, de abrir los museos, porque son lugares donde uno puede tener distanciamiento, pero al mismo tiempo dar la posibilidad de reflexionar, de compartir el arte con teatro"

"En los parques abrir espacios para que un violinista toque, un trompetista toque y la gente puede estar distanciada y apreciar... y por lo menos esa persona puede vivir de su misión", agrega.

Para este 2021 tiene previsto continuar con los entremeses en el Teatro Sánchez Aguilar. Además pretende atender un proyecto dedicado al cacao. "Es un proyecto que tengo desde hace mucos años con una obra maravillosa que escribió en 1920 Víctor Emilio Estrada".

Salvarezza no detiene su andar, continúa alzando su voz a través de las artes. "A veces uno no piensa que puede ser una inspiración de vida", dice tímidamente.

“Esto llega en un momento de mi vida donde quería poner los remos en el barco y esto al contrario me da ánimos para seguir remando”, Marina Salvarezza.

Mujeres del Año 2020.

En el ámbito cinematográfico fue reconocida Gabriela Calvache, directora de La mala noche. Mientras por el lado literario el galardón fue asignado para Mónica Ojeda, autora de libros como Nefando, Historia de la leche, y Las voladoras.

Del mismo modo fueron reconocidas la botánica Katya Romoleroux, la fiscal general del Estado Diana Salazar, la activista ambiental Nemonte Nenquimo, la activista ambiental Verónica Arias, la docente Mayra Andrade.

La activisita de derechos humanos Karla Morales, la ciclista Miryam Núñez y Carolina Espinoza, la profesora que durante la pandemia dictó clases presenciales a sus estudiantes que no tenían acceso al internet General Villamil (Playas). Para esto viajó en bicicleta seis kilómetros diario. Cuya historia fue dada a conocer por diario Súper.