Black Mirror: El lado oscuro de la tecnología guarda (solo) un poco de esperanza

Black Mirror
Black Mirror
Escena del episodio Nosedive, de la tercera temporada, dirigido por Joe Wright.
Diana González
Miércoles, 24 de Enero, 2018 - 18h15
24 Ene 2018

Se siente un nudo en la garganta, angustia. Ganas de no ver más, pero más ganas de ver, como no puedes dejar de mirar la pantalla de tu smartphone. Pasa lo mismo con cada capítulo de 'Black Mirror'.

La serie de origen inglés lleva siete años en la pantalla, pero sigue encontrando la forma de atrapar al espectador con breves y extremas historias de seres enganchados a la tecnología.

¿Cuál es el secreto del éxito de la serie? La mezcla de argumentos: Un análisis crítico a la sociedad en decadencia moral, que tiene como herramienta de ayuda para esa caída a la tecnología. Las historias tienen  personajes que sorprenden, excelentes actuaciones (Margot Robbie y Daniel Kaluuya, que participan en la serie, están nominados a los premios Oscar), y giros inesperados que descolocan. 

El tema más recurrente de los 19 episodios  es la clonación de conciencias, cómo se pueden almacenar y repetir nuestros pensamientos y usar esa información sin restricciones, muchas veces en nuestra contra.

Otra idea que no deja de estar presente en las historias de Charlie Borker, el creador de Black Mirror, es el control. El que ejerce la inteligencia artificial sobre la gente, el que unos quieren ejercer sobre otros. Todo esto entretejido con argumentos de política, corrupción, parafilias, amor, celos y venganza, sin que falte humor negro, ni en los episodios más oscuros.

Imagina: En tu país raptan a una mujer importante. Para salvarla, el principal político del lugar debe mantener relaciones sexuales con un cerdo, en una transmisión en vivo por internet. ¿Hasta dónde llegaría tu curiosidad?, ¿verías el video? Situado en Inglaterra, ese es el comienzo de 'The National Anthem', uno de los capítulos de la primera y más cruda de las temporadas.

Escena de 'The National Anthem', estrenado en el 2011.

Channel 4 de Reino Unido emitió los siete primeros capítulos, caracterizados por la ausencia de esperanza. Aunque las historias se desarrollan en un tiempo no definido, parecen de un futuro cercano, por ejemplo, las vidas sumidas en 'realities' (como se ve en 'Fifteen Million Merits') no nos resultan ajenas. También hay historias de clones, bloqueo de personas en la vida real -al estilo redes sociales- drones, implantes, robots ultrainteligentes, entre otros gadgets tech.

'Black Mirror' llegó a Netflix en su tercera temporada. Con ello llegó también la esperanza a los episodios. 'San Junipero' es el capítulo más feliz de la serie. Es una historia de resistencia, de nostalgia por el pasado, del uso la tecnología para hacer prevalecer el amor. Aunque no tiene los giros típicos a los finales oscuros de 'Black Mirror', el argumento tecnológico paralelo a la historia de amor entre Yorkie (Mackenzie Davis) y Kelly (Gugu Mbatha-Raw), además de su fotografía impresionante, le valieron dos Emmy. El final es una mezcla tecnológica y romántica difícil de superar.

Muchos fans de la serie critican que 'Black Mirror' haya perdido 'maldad' desde su llegada a Netflix. Uno de los episodios más terroríficos es Nosedive, de la tercera temporada, una historia en un mundo 'perfecto' de colores pasteles, sobre los extremos a los que puede llegar el escrutinio social, que asusta por lo cercano que sentimos ese 'ojo público' que todo lo que hacemos: las redes sociales. Si no, recuerda cuántas veces  criticaste a los demás por redes sociales o sentiste una extraña tristeza por no recibir muchos likes en una foto. Ahora imagina que eso influyera en tu vida real: aislamiento social, pérdida de beneficios como ciudadano, por nombrar algunos ejemplos.

Esa 'maldad' cotidiana se sigue abordando en la cuarta temporada. Jodie Foster dirige 'Arkangel', una historia sobre ser padres que abre el debate respecto a la sobreprotección y las consecuencias de inmiscuirnos demasiado en las libertades individuales.

En ambos capítulos, y en toda la temporada 4 (excepto 'Metalhead'), aunque las historias a veces provocan que uno vire el rostro, tiene finales liberadores, como los de 'USS Callister' y 'Hang the DJ' y 'Black Museum', sobre todo este último, que recuerda alguna película de Tarantino, con heroína incluida. Quizás antes de Netflix, la historia de la arquitecta de 'Cocodrile' hubiera girado hacia algo aún peor.

'Black Mirror' no cansa porque su formato de corta duración -cada capítulo es una historia- mantiene a la gente expectante. En los episodios se puede repetir el tipo de tecnología usada, pero siempre podrán crear historias más extremas sobre la influencia que causa la tecnología sobre nosotros.

Calificada como una serie distópica, de un mundo recreado al que no queremos llegar, nos refleja de una manera que asusta. Al final es el público el que decide si prefiere los capítulos 'negros' o los que tienen final 'feliz'. Si sigue mirando o no su 'black mirror'. (E)

Black Mirror: El lado oscuro de la tecnología guarda (solo) un poco de esperanza
Televisión
2018-01-24T18:56:41-05:00
Siete años, 19 capítulos que desentrañan nuestra decadencia como especie, al dejarnos controlar `por la tecnología. Black Mirror es un espejo de lo que podemos llegar a ser.
El Universo