La agresión a una familia con un niño de 6 años aficionado del Marsella en el campo del Nantes, que terminó con el padre en cuidados intensivos tras un doble ataque del corazón, está generando reacciones en Francia y reabriendo el debate sobre la violencia en el fútbol, tres meses después de un hecho similar.

En el origen de la polémica está lo que ocurrió el viernes por la noche en el estadio de la Beaujoire, donde el Nantes recibía al Olympique de Marsella (OM) (el resultado final fue 1-1) y el relato que dio la madre de la familia, Alicia Mahé, primero en sus redes sociales y después en varios medios de comunicación.

En su cuenta de X (antigua Twitter), Mahé explica que estaban con su hijo, que por primera vez acudía a un estadio de fútbol. “Todo no se desarrolló correctamente. Nuestro error: ser aficionados del OM y haberle dejado que se pusiera la camiseta para el partido”.

Publicidad

“Fuimos agredidos durante el partido: escupitajos, insultos, cervezas lanzadas a la cara... Al querer defender a su familia, a mi marido le dio un infarto en la tribuna. Y entonces de nuevo algunos idiotas de la tribuna Loire no tuvieron ningún respeto. Se hicieron ‘selfies’ delante de la ambulancia y más insultos”.

El padre, de 39 años, fue trasladado al hospital y seguía hoy en cuidados intensivos.

La conclusión de la madre es que su hijo “vivió su primer partido en un estadio en Francia y su padre estuvo a punto de morir defendiendo a la familia”. Critica con ironía a los empleados del club a los que considera “incompetentes” porque “no hicieron nada”.

Publicidad

Por el contrario, agradeció la intervención de los sanitarios de los servicios de urgencia que “salvaron a mi marido de dos paradas cardíacas”.

En una primera reacción este domingo por la mañana, cuando las críticas estaban arreciando en los medios, el Nantes ha emitido un comunicado en el que “condena con la mayor firmeza la violencia inaceptable cometida contra una familia de aficionados del OM”.

Publicidad

El club, que muestra “su mayor solidaridad” a esa familia, indica que se están analizando las imágenes de las cámaras del estadio y que el lunes formalizarán una denuncia por los hechos.

La Liga Profesional de Fútbol (LPF) ha avanzado que su comisión de disciplina va a examinar este asunto, que podría dar lugar a sanciones para el Nantes.

Thierry Tissot, presidente de Activ Nantes, una asociación de aficionados del equipo, considera que no fue capaz de garantizar la seguridad porque el servicio de seguridad estaba obstinado con el problema de las bombas de humo de grupos radicales.

A comienzos de junio el debate sobre la violencia en el fútbol francés estuvo también en primera línea por el ataque violento a un niño de 8 años, enfermo de un cáncer de cerebro, en el campo del Ajaccio, en Córcega, porque llevaba una camiseta del Marsella que le quitaron unos hinchas.

Publicidad

Los tres agresores fueron juzgados el 25 de agosto por violencia en reunión y la sentencia se conocerá el 8 de septiembre. La Fiscalía pidió como pena más dura para uno de ellos 18 meses de cárcel, 12 exentos de cumplimiento, una multa de 1.500 euros y la prohibición de acudir a estadios de fútbol durante cinco años. (D)