Jorge Barraza: Bundesliga II, popularidad y poder económico

6 de Septiembre, 2018 - 00h00
6 Sep 2018
6 de Septiembre, 2018
6 Sep 2018

Cumplidas apenas dos fechas de campeonato, ya el Bayern Munich encabeza las posiciones en Alemania, acompañado de momento por el Wolfsburgo y el Hertha de Berlín. Muchos apuestan por cuántos puntos ganará este año el torneo. En la última edición sacó 21 unidades de ventaja al Schalke 04; en 2017, 15 puntos sobre el Leipzig; en 2016, ‘apenas’ 10 sobre el Borussia Dortmund; en 2015 también 10 al Wolfsburgo; en 2014, 19 al Dortmund y en 2013 se esmeró y aventajó por 25 nuevamente al Dortmund, el único equipo que le ha dado un poco de combate en estas últimas cuatro décadas.

Por ello, buena parte de la Alemania futbolera espera año tras año que alguien se atreva a tumbar al club rojo y blanco dirigido por los futbolistas Uli Hoeness y Karl-Heinz Rummenigge. No solo por rivalidad, también para darle más emoción a la competencia. Pero no será sencillo: tiene un plantel muy superior a los demás.

El Bayern no solo contrata excelentes jugadores (no superestrellas) de otras ligas como Ribery, Robben, Arturo Vidal, James Rodríguez, sino que desarma a sus competidores alemanes. Manuel Neuer llegó del Schalke; Kimmich del Leipzig; Hummels y Lewandowski del Dortmund; y ahora, la máxima promesa del fútbol teutón, León Goretzka, también del Schalke. Lo llamativo es que muchos de estos clubes, como el caso del Dortmund, son muy poderosos económicamente. De ello hablábamos con el colega y amigo peruano alemán Abel Völkner.

¿Por qué la mayoría de los clubes actúa casi como semillero del Bayern...? Sobre que es un club con mucho dinero, le entregan sus mejores valores. ¿Qué opina la prensa allí?”.

“Sin tener la intención, es cierto que los clubes son semilleros del Bayern. O lo eran. Ha habido un cambio a raíz de que el Bayern también dañó la carrera de muchos jóvenes talentosos. Estos hundieron muchas veces su carrera en el Bayern. Después de jugar en el Bayern solo hay un camino: irse al extranjero, porque pasar a otro club dentro de Alemania es como una derrota. Toni Kroos se fue al Madrid y alcanzó la gloria. Otros, como Götze, campeón del mundo el 2014, malogró su carrera en el Bayern.

Prácticamente fracasó y retornó al Borussia Dortmund, donde no logró hasta hoy ser titular. Tres diferentes entrenadores estuvieron a cargo del Dortmund, pero a ninguno convenció. La prensa dice: “Otro que fue destruido por el Bayern”. ¿El resultado?: no fue llamado a la selección para el Mundial de Rusia 2018.

Pero dices que hay un cambio. “Lo hay, porque en los últimos años algunos jugadores resistieron a las embestidas del Bayern. Sané prefirió irse a Inglaterra, Draxler no aceptó al Bayern y se marchó al PSG, Werner tampoco escuchó las ofertas del Bayern y se fue al Leipzig; Özil mismo, cuando aún jugaba en el Bremen y el Bayern lo quiso, se resistió y se marchó al Real Madrid y de ahí al Arsenal. Reus decidió no seguir nunca el llamado del Bayern y declaró que su pasión es el Borussia Dortmund. Esto es algo nuevo y seguramente este año, pienso yo, que el Bayern tendrá problemas en la Liga de Campeones y creo que también en la Bundesliga. La renovación que pudo realizar el Bayern no fue como ellos deseaban. Jugadores extranjeros de primer nivel no estaban a disposición y en la Bundesliga solo logro el ‘sí’ de Goreztka; otros talentos se le resistieron. La prensa de Bavaria celebra los triunfos del Bayern, pero el resto del país desearía ver otro campeón. Por eso cada partido del Bayern de visita es casi una tarea titánica, pues cada club desea vencerlo y es siempre el choque del año.

Karl-Heinz Rummenigge, aquel brioso atacante del Bayern, el Inter y la selección alemana, es hoy el director general de Bayern Munich AG, la empresa que gestiona económicamente al club, subrayó los objetivos de la temporada: “Queremos ser exitosos en las tres competencias, no solo en la Bundesliga, sino especialmente en la Liga de Campeones. Queremos repetir lo que vivimos en 2013 con la victoria en Londres”.

No obstante, lo buscan con su fórmula presidida por la prudencia. “No voy a adquirir un futbolista por 150 o 200 millones de euros, no quiero participar en esa locura. En el Bayern rechazamos ese tipo de cosas”, ha dicho Uli Hoeness, presidente del club, fijando su política inversa a la del Real Madrid, los dos Manchester, el Barcelona, el PSG o la Juventus.

En la misma línea está el principal adversario local, Borussia, pese a tener una envidiable salud económica, pues tiene la hinchada más fiel del mundo y enormes ingresos. De los 55.000 abonos anuales al estadio que pone a la venta el club, el 99,88% fue renovado. O sea: 54.934 hinchas se aseguraron otra vez su lugar para una nueva temporada.

Los 66 que no pudieron realizar su renovación fue seguramente por situaciones personales o profesionales. A veces se espera hasta 40 años para conseguir una nueva suscripción.

Borussia es un lúcido descubridor de talentos. “Nosotros no fichamos estrellas famosas, desarrollamos jugadores jóvenes en evolución”, explica Carsten Cramer, director de marketing del club. Como Ousmane Dembelé, a quien ficharon del Rennes francés por 15 millones de euros lo vendieron al FC Barcelona por 140 millones de euros. Y esta temporada “vuelve a ser el Borussia Dortmund”, coinciden varios analistas.

Quince de los 18 técnicos de primera división coinciden en que el Bayern volverá a ganar el título sin problemas. Pero Heiko Herrlich, conductor del Bayer Leverkusen, se inclina por el Dortmund: “Tiene un gran equipo y esta temporada ha mejorado respecto de la anterior”, en que terminó cuarto. La Bundesliga, al igual que la Premier, la Liga española y el Calcio, estará presente en la Champions con cuatro representantes: Bayern, Schalke, Borussia Dortmund y Hoffenheim.

¿Por qué tanta adhesión por el fútbol en Alemania? Según muchos observadores, el llamado Milagro alemán nace con la conquista del Mundial 1954. Alemania se sentía aún abatida y humillada por la derrota y por el rechazo de los otros países, pero ganar el Mundial levantó la autoestima del pueblo y ahí comenzó la reconstrucción, lo hizo revivir. Esa popularidad genera grandes réditos también. Históricamente, la Bundesliga es, después de la Premier League, la competición que más dinero recibe de la televisión. En el cuatrienio que va de julio de 2016 a julio de 2020, entre los 18 clubes se repartirán 4.640 millones de euros, a razón de 1.160 por año (la Premier ingresa 2.300). El 70% se distribuye con base en las clasificaciones de los últimos cuatro torneos.

Esto permite mantener la ecuación ideal: más recursos = mejores jugadores = más posibilidades de éxito. (O)

La Bundesliga es, después de la Premier, la competición que más dinero recibe de la TV. En el cuatrienio que va de 2016 a 2020, entre los 18 clubes se repartirán 4.640 millones de euros.

Jorge Barraza: Bundesliga II, popularidad y poder económico
Columnistas
2018-09-06T00:00:36-05:00
Por ello, buena parte de la Alemania futbolera espera año tras año que alguien se atreva a tumbar al Bayern, dirigido por los futbolistas Uli Höeness y Karl Rummenigge.
El Universo