Frank Maridueña: El fomento al deporte

4 de Septiembre, 2018 - 00h00
4 Sep 2018
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4 Sep 2018

En la columna “La Esquina Caliente” del miércoles 18 de abril, titulada “¡El Ministerio del Deporte se fusionará!”, señalábamos que era un atentado hacer desaparecer el ministerio rector y que esta tarea tan primordial pase a ser parte del de Educación era un gran retroceso, un terrible perjuicio y que además reflejaba la poca importancia que el Estado tiene para esta noble actividad.

Hemos dicho muchas veces que los gobiernos de todas las tendencias tienen el deber de entender que la práctica formal y organizada de la actividad física contribuye a la formación y desarrollo de niños y jóvenes y que está comprobado que colabora directamente con su armónico crecimiento.

Se ha podido comprobar que invertir bien en el deporte, los estados ahorran en salud, cárceles y programas de rehabilitación de todo tipo. Por cada dólar que se invierte en el deporte se ahorran siete. Esta es una máxima que hay que tener en cuenta. De modo que asesores económicos deben ver y entender este dato que pocos conocen y si acaso están enterados no lo exponen, explican y ni exigen.

Era una idea muy irresponsable hacer desaparecer el Ministerio del Deporte y fusionarlo con Educación, que tiene sus propios problemas y fantasmas con lo que hubiera resultado peor el remedio que la misma enfermedad y este movimiento sería un completo descalabro. Es que la educación en el Ecuador está pasando por gravísimos problemas. No se ha podido mejorar las mallas curriculares, adaptarlas a las nuevas tecnologías y recuperar los fundamentos de formación basados en principios y valores.

Con los resultados que se dieron en los XI Juegos de Odesur, en Cochabamba (Bolivia), en el que nuestros atletas consiguieron 25 medallas de oro, 17 de plata y 52 de bronce, produjo la reacción del Gobierno que corrigió sobre la marcha y para no retornar al punto de partida y perder credibilidad, decidieron crear la Secretaría del Deporte adjunta a la Presidencia de la República con el mismo equipo de funcionarios, todo el tren de asesores, colaboradores y dicen con el mismo presupuesto.

Pese a los resultados internacionales, la situación en el Ecuador es preocupante, especialmente en la entrega de recursos. Cada vez se recortan los presupuestos de todas las instituciones. Aseveran los administradores de todo el sistema deportivo del país que no hay dinero para programas serios de masificación ni para la detección ni selección de los nuevos talentos.

Dicen que los recursos son para fomento de las categorías formativas y de los deportes llamados “Priorizados” y que están en el plan de competencia para los Juegos Deportivos Nacionales. Esa es la razón por la que, por ejemplo, no hay apoyo ni ayuda, como en épocas anteriores, para la planificación, organización, ejecución de torneos de las categorías mayores tal como se hacía antes en el básquet, béisbol y otras actividades, que no hay apoyo para los clubes tanto que para poder usar las instalaciones deben pagar el alquiler.

En el último párrafo de aquel artículo decíamos: “Dirigentes de todos los niveles tendrán que volver a ser creativos para financiar sus planes y programas –como en épocas pasadas–, buscando apoyo en las empresas privadas. Cuando alguien tuvo la fortuna de conseguir algo se dispuso que los dineros deben ser entregados a los organismos oficiales. No hay que pecar de muy ingenuos para pensar que alguien busque ayuda para que otro se la administre.

Nos enteramos de que un grupo de legisladores como Sebastián Palacios, Carlos Vera (exárbitro), Jorge Corozo (exfutbolista) y otros han promovido una Ley orgánica para el fomento deportivo que ya está el Suplemento en el Registro Oficial # 309 del 21 de agosto, que en la parte pertinente dice:

“Art. 37.1.- Reducción de la tarifa del impuesto a la renta para el impulso al deporte y otras actividades. Los sujetos pasivos que reinviertan sus utilidades, en el Ecuador, en proyectos o programas deportivos, culturales, de investigación científica responsable o de desarrollo tecnológico acreditados por la Secretaría de Educación Superior, Ciencia, Tecnología e Innovación, tendrán una reducción porcentual del diez por ciento (10%) en programas o proyectos calificados como prioritarios por los entes rectores de deportes, cultura y educación superior, ciencia y tecnología y, del ocho por ciento (8%) en el resto de programas y proyectos, en los términos y condiciones establecidos en el Reglamento a esta Ley”.

Hay otro Proyecto de Ley Económico Urgente de incentivos tributarios para las compañías que apoyen los proyectos deportivos que dice: “Los costos y gastos de publicidad o patrocinio deportivo que sean realizados dentro del programa del Plan de Desarrollo Deportivo ejecutado por la entidad rectora competente serán deducidos del impuesto a la renta. El planteamiento es para ayudar todo tipo de actividad deportiva: amateur, no olímpica, paralímpica, de aventura, barrial, etc. Si la reforma consigue la aceptación, se debe cuidar que los auspicios no vayan a un solo deporte o a los deportistas más mediáticos, sino a todos los segmentos.

Otro sector de prestantes dirigentes están elaborando un proyecto que, entre otras cosas, busca eliminar el pago de impuestos prediales, exonerar del desembolso por energía eléctrica y agua potable de los escenarios deportivos. Que se restituyan las funciones de las asociaciones provinciales, que sus alícuotas le lleguen de manera directa, que se eliminen las intervenciones que quitan autonomía y otras enmiendas más.

Hay vientos de cambios que esperamos tengan la acogida en autoridades y dirigentes, implementación, reglamentación y ejecución inmediata que mejore y beneficie al deporte ecuatoriano en todos sus niveles. (O)

Frank Maridueña: El fomento al deporte
Columnistas
2018-09-04T00:00:42-05:00
'Se ha podido comprobar que al invertir bien en el deporte, los estados ahorran en salud, cárceles y programas de rehabilitación. Por cada dólar que se invierte en el deporte se ahorran siete. Esta es una máxima que hay que tener en cuenta'.
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