David Samaniego Torres
Los grandes amores y quereres se parecen solamente en las palabras porque es imposible querer de la misma manera por más que se trate de algo cercano, concreto, visible, público. ¿Por qué? Los sensores, los clásicos cinco sentidos, son nuestros, de cada uno de nosotros, individuales. Si bien casi todos poseemos...
Con el verbo ‘avanzar’, en Ecuador, se crearon eslóganes, inclusive un partido político. La publicidad del IESS se usó para crear, solapada y fraudulentamente, anticipos de Avanza, a vista y beneplácito del régimen fenecido, uno de tantos sucios ardides. Pero este no es el asunto. Lo que me pregunto...
Estos renglones pueden servir de insumos para un análisis posterior, discusión o intercambio de opiniones. Cada acápite tiene su propio valor; todos juntos conforman mi peculiar manera de entender el fútbol, moderno monstruo que engulle millones de dólares y entretiene y perturba a sus aficionados. -Los...
Esto de respirar tiene sus implicaciones. Avanzan los años y los años pierden su agilidad. Entre avances y fijaciones propias de la edad se escurren las horas. Los días dejan de ser laboratorios para convertirse en registro o depósito de aquello que pudo ser. Se dice, con frecuencia irreverente, que ‘el papel lo...
Dos clases de vuelos me son conocidos: los a más acá y aquellos a más allá. Los a más acá son baratos, no tienen precios establecidos por innecesarios, son los viajes al interior de nuestras conciencias en busca de respuestas del ayer, del hoy, del mañana; viajes rutinarios, ineludibles, no siempre...
Hace ocho días reflexionamos sobre la capacidad de asombro de los ecuatorianos. Concluíamos que esa capacidad humana se encontraba peligrosamente menguada. En el pensamiento de Lacalle, el asombro es requisito indispensable para estar sincronizados con los acontecimientos locales, nacionales y mundiales. El cáncer de una...
Hay temas que nos persiguen, ideas que pretenden permanecer estáticas dentro de un torbellino que arrasa con lo establecido en busca de nuevos cimientos. Desde hace un par de semanas me he resistido a escribir sobre la capacidad de asombro de los ecuatorianos. Hallándome sumergido en un verdadero limbo, me topé con un art...
No existe ‘una ruta’ porque muchos abuelos dejaron sus propias huellas. Me conduele el sueño frustrado de mis sobrinos: quisieron recorrer la ruta del abuelo Máximo David: la inconclusa carretera Sígsig-Chiguinda-Gualaquiza; el mal tiempo fue el causante. Por tratarse de un tema de interés comunitario, EL...

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