Los moradores de Las Peñas conviven con sus añoranzas

El artista contemporáneo Juan Pablo Toral vive hace cuatro años en la casa que habitó su tatarabuelo, el expresidente Alfredo Baquerizo Moreno, ubicada en el barrio Las Peñas.
El artista contemporáneo Juan Pablo Toral vive hace cuatro años en la casa que habitó su tatarabuelo, el expresidente Alfredo Baquerizo Moreno, ubicada en el barrio Las Peñas.
El artista contemporáneo Juan Pablo Toral vive hace cuatro años en la casa que habitó su tatarabuelo, el expresidente Alfredo Baquerizo Moreno, ubicada en el barrio Las Peñas.
29 de Julio, 2012
29 Jul 2012

A Yela Loffredo, Juan Pablo Toral, Armando Triviño, Christian Moreano y Jaime Hoeb los une el barrio Las Peñas. Cuatro de ellos son moradores del sector y uno tiene un local allí, pero todos le guardan especial cariño por diferentes razones.

El artista contemporáneo Juan Pablo Toral es tataranieto del expresidente Alfredo Baquerizo Moreno y desde hace cuatro años es suya la casa donde su familiar vivió, aunque hace una década inició allí su taller.

A él le contaron que durante el mandato de Baquerizo Moreno, un nieto era el encargado de izar todas las semanas la bandera del Ecuador junto a la construcción en la que reside.

Toral tiene interés en restaurar las pertenencias de sus antepasados y, de hecho, en intervenciones que le ha realizado a la vivienda procura conservar objetos de inicios del siglo XX. Incluso duerme en la cama de Baquerizo Moreno.

Mientras, Armando Triviño, quien tiene una galería, cafetería y ha vivido por más de 50 años en Las Peñas, celebra doblemente cada 25 de julio, porque ese día es su cumpleaños y también es el día en el que se conmemora por tradición la fundación de la ciudad. “Como todos los años festejamos a Guayaquil con la muestra artística que se toma toda la calle, la gente me molesta y me dice que esa fiesta es en honor a mí”, menciona.

Lo que más recuerda de su niñez y pubertad es cuando con amigos del sector bajaba hasta la ría, a través de las casas, para jugar. Además, “nuestros padres se reunían y hacían parrilladas y organizaban tertulias, porque había músicos”.

Del lugar le encanta la amistad entre vecinos. Este aspecto también lo resalta Yela Loffredo y agrega que por esa unión hubo un comité promejoras que se preocupó del barrio.

Ella y su esposo (el fallecido Paúl Klein) llegaron a mediados de los sesenta a Las Peñas, donde adquirieron un inmueble de hormigón de dos plantas y terraza que se volvió familiar. El último piso se convirtió en departamento.

Jaime Hoeb es hijo de un primo del escritor Enrique Gil Gilbert, quien vivió por varios años en la Casa Hoeb del tradicional lugar. Posee desde hace un lustro una tienda al inicio del barrio. Escasamente ha escuchado historias sobre su familiar ascendiente. “Lo que sé de él es porque lo leí en libros”, dice.

Lo que más disfruta de Las Peñas es la quietud y la brisa que se origina por la cercanía con el río Guayas.

Christian Moreano vive desde hace casi tres años en la planta alta de la villa Pharos, en la que hay una placa que indica que allí vivió el expresidente Juan de Dios Martínez Mera.

Señala que se mudó a ese sector porque le gusta la tranquilidad del lugar para pintar, aunque enfatiza que “el alquiler es caro”, pero no precisó el valor. Lo que lo ayuda a pagar la renta son los cursos de pintura que dicta.

Dice que al saber que el barrio Las Peñas es un lugar patrimonial, lo primordial es tratar de forma amable al turista nacional y extranjero, para que “siempre quiera regresar a este lugar histórico”.

Los moradores de Las Peñas conviven con sus añoranzas
Cultura
2012-07-28T09:14:26-05:00
Memorias. Personas que desarrollan sus vidas en el tradicional barrio hablan sobre este y la importancia que tiene para ellos el lugar.
El Universo