Eusebio presidente

16 de Diciembre, 2011
16 Dic 2011

La autodenominada banda ecuatoriana de rock Eusebio Presidente nos ha traído a la memoria el recuerdo de quien fue un infatigable y pintoresco personaje que recorrió las calles de la patria en bicicleta, con el sueño de llegar a la Presidencia de la República.

El manabita Eusebio del Carmen Macías Suárez hablaba en cualquier esquina de una calle de Guayaquil, donde decía que un contador como él, que sabía mucho de finanzas, era quien debía gobernar porque había llegado la hora de los humildes, de no rendir culto a los patrones. Más de una vez los delincuentes le robaron su bicicleta mientras daba sus fogosos discursos.

El pueblo trigueño, como él lo llamaba, le daba el voto para protestar contra el sistema o los otros candidatos. Con sus ahorros fundó el partido Cruzada Reivindicadora Nacional (CRN). Logró que lo eligieran concejal de Guayaquil en 1957. Decía que había hecho siete obras. Siguió en la actividad política.

Él mismo pintaba en las paredes las aspiraciones de su partido “psicodélico y agnóstico unificado”. En las elecciones presidenciales de 1956 quedó último, con 469 votos, después de los experimentados políticos Camilo Ponce Enríquez, Raúl Clemente Huerta, Carlos Guevara Moreno y José Ricardo Chiriboga Villagómez. En las lides electorales para captar la presidencia en junio de 1960 intervinieron José María Velasco Ibarra, Galo Plaza Lasso, Gonzalo Cordero Crespo y Antonio Parra Velasco. El pueblo entusiasmado había mostrado su simpatía por el tenaz Eusebio, pero fue descalificado porque no reunió los requisitos.

Entonces la crítica manifestó que había miedo porque el candidato de las masas trigueñas les iba a restar votos. Cansado y más pobre aún, se retiró. En su bicicleta seguía recorriendo las calles de Guayaquil, donde residía, pero para vender a plazos cuadros artísticos. Cuando le preguntaban sobre sus aspiraciones políticas contestaba: “En Ecuador se nace votando por el patrón y se muere votando por el patrón”.

Algunas veces conversé con él en mi viejo barrio de Santa Elena y Alcedo, barrio del peluquero Jorge Cantos.

Inspirado poeta, nos dejó el pasillo Historia de amor, al que le puso música Carlos Rubira Infante y lo interpretó sentimentalmente nuestro inigualado Julio Jaramillo. “Olga se llamó la ingrata que en mi vida hallé;/ a ella, con fe y locura fue a quien más amé;/ pero tan impío el destino mío que me la quitó;/ y ella despiadada, sin tener consuelo, no me dijo adiós...”. La chispa de este luchador de la política se apagó en una cama del hospital Luis Vernaza de Guayaquil, en diciembre de 1980.

El ataúd de Eusebio llegó al cementerio rodeado de sus 16 hijos y unos cuantos amigos. Seguramente está pidiendo en las alturas una esquina y no un balcón como Velasco Ibarra, para convencer con su verbo fogoso a las mayorías trigueñas. Rebelde siempre, como la banda ecuatoriana de rock Eusebio Presidente, que canta Olvidarte no puedo. Eusebio es parte de las pintorescas tradiciones del Ecuador que se fue, de los políticos que luchaban en condiciones desiguales, como también lo hacía el astrónomo Eloy Ortega.

César Burgos Flor,
licenciado, Guayaquil

Eusebio presidente
Cartas al Director
2015-09-17T21:01:45-05:00
La autodenominada banda ecuatoriana de rock Eusebio Presidente nos ha traído a la memoria el recuerdo de quien fue un infatigable y pintoresco personaje que recorrió las calles de la patria en bicicleta, con el sueño de llegar a la Presidencia de la República.
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