Tecnología, apuesta para crecer



Byron Rojas, creador de la empresas Barrick y Easymetering, tiene como objetivo exportar sus módulos inalámbricos de trasmisión de datos.


Byron Rojas, creador de la empresas Barrick y Easymetering, tiene como objetivo exportar sus módulos inalámbricos de trasmisión de datos.
Byron Rojas, creador de la empresas Barrick y Easymetering, tiene como objetivo exportar sus módulos inalámbricos de trasmisión de datos.
2 de Noviembre, 2010
2 Nov 2010

Explotar la utilidad de las conexiones inalámbricas. En esa idea Byron Rojas encontró la herramienta para construir sus dos empresas: Barrick e Easymetering, ambas dedicadas a realizar aplicaciones tecnológicas para mejorar servicios.

Con sus dos compañías, en las que invierte más de 18 horas al día, Rojas desarrolló aparatos como los sensores de movimiento que reemplazaron a los torniquetes en los buses y ahora vende un dispositivo que transmite los datos directos desde los medidores eléctricos industriales hasta las computadoras.

Con esta última creación, según sus proyecciones, Easymetering puede convertirse en dos años en una empresa valorada en $ 10 millones, pues el dispositivo transmite datos y funciona como un control para evitar el robo de energía, al pasar información de cada medidor en línea y en tiempo real a la computadora de la empresa.

El aparato es un módulo ARM con tecnología GSM/GPRS (trasmisión desde internet sin cables) que encontró su primer cliente en Sercoel (compañía de servicios de comercialización de electricidad). Allí, en más de dos años vendió 900 aparatos, cada uno a un costo de $ 250.

Ahora, comenta, su empresa ha captado más compradores. Este año inició un plan piloto con la Empresa Eléctrica Ambato, a la que vendió 60 de estos dispositivos, en un negocio de $ 50 mil, pues incluye software y mantenimiento.

Rojas además ve potencial en ese contrato, pues sus servicios actuales solo cubren el 5% de las necesidades de la empresa. A esto suma acercamientos realizados a otras cuatro empresas eléctricas del país y negocios por concretar con Chile, Venezuela, Colombia y Perú. Estas exportaciones, refiere, están programadas para el 2011.

El avance de su negocio lo enorgullece, pues sabe que para empezar tuvo que apostar a su capacidad y se arriesgó a asociar con multinacionales.

Es así que firmó convenios de información con General Electric y Elster, para compartir datos y desarrollar los aparatos de acuerdo a las especificaciones de cada uno de los medidores.

Al momento de la ejecución tuvo otro reto: pensar cómo materializar su idea, por lo que para hacer su producto se contactó con una industria en Taiwán, con la que actualmente sigue trabajando.

Pero encontrar formas de perfeccionar su módulo o producirlo con más calidad fueron desafíos secundarios, pues antes tuvo que aventurarse en la creación de su propia empresa y luego superar la bancarrota.

Hace 6 años, cuando renunció a su trabajo, empezó a pensar en las utilidades de un módulo inalámbrico, pero aplicado al Datafast. Sin embargo, la falta de conocimientos sobre esta tecnología lo frenó. Pero luego lo llevó a participar en la implementación de los sensores en los buses.

Ese desvío le dio un ingreso de $ 350 mil en ventas, pues las cooperativas le compraron unos 1.400 aparatos. Pese a esto, Rojas comenta que ese negocio, más que utilidades, le dio una lección: la importancia de organizarse para trabajar, pues recuerda que pasó de ser una compañía con 4 empleados a una con 30, con muchos más gastos que no pudo manejar.

Pero no fue hasta el 2008 cuando llegó su punto más bajo en los negocios. Ese año quiso retomar la elaboración de módulos inalámbricos para Datafast y por un error en el diseño el producto en el que invirtió unos $ 50.000 no funcionaba.

“Los modelos llegaron y eran muy bonitos, pero ninguno servía”, dice con tono burlón. Para producir, afirma, hizo un préstamo en el banco, a proveedores y amigos. Recuperarse, admite, fue complicado, pero a finales del 2009 terminó de pagar sus deudas, financiándose con el dinero de otros proyectos que realizaba paralelamente.

Uno de ellos, una cooperación con dos ingenieros checos. Con ellos Rojas realizó la adaptación de un producto para monitorear estaciones de Interagua.

Parado frente a sus proyectos, Rojas sabe que el trabajo de expandir su empresa es complicado, pero su pasado lo respalda: sortear obstáculos es parte del proceso de convertir las redes en su forma de emprender.

Quién es

Nombre: Byron Rojas.

Estudios: Ingeniero Eléctrico de la Escuela Superior Politécnica del Litoral (Espol), en el año 1996.

Trayectoria: Ingeniero en Electricidad, 

Especialización :Electrónica.

Empleados: 10 en sus dos empresas.

Tecnología, apuesta para crecer
Economía
2010-11-01T18:31:52-05:00
Byron Rojas, un ex politécnico, se proyecta a tener una empresa de $ 10 millones en 2 años.
El Universo

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