Jueves 15 de noviembre del 2007 Gente

Azucena para rato, la actriz ecuatoriana recupera su salud

Tiene más de 30 años en los escenarios

En octubre fue sometida a un cateterismo. Ha bajado el ritmo de sus actividades, pero continúa haciendo teatro.

Cuenta que muchos creen que se llama Petita Pacheco, porque cuando la saludan la nombran de ese modo. Sin embargo, a la actriz Azucena Mora no le incomoda. Lo toma, más bien, como una prueba del cariño que el público le tiene a su trabajo (Petita Pacheco era la asistente doméstica en la serie ‘Tal para cual’, que protagonizó junto con Prisca Bustamante y Mimo Cava en el noventa). Además, tampoco se llama Azucena.

Su nombre real es Livia Lidia Mora Mendoza, pero su madre, no sabe por qué motivo, siempre le decía  Azucena. En la escuela la llamaban Livia; su familia, Azucena. Y poco a poco fue ganando  la fuerza de la costumbre. Ahora nadie  conocería  a la actriz Livia Mora. Pero casi todos, en cambio, identifican a Azucena Mora, la de la serie ‘El hombre de la casa’, que se transmite por  Ecuavisa;  la de la telenovela Yo vendo unos ojos negros;  la Petita Pacheco; la ex integrante del grupo teatro El Juglar, etcétera.

Son más de 30 años de actividad teatral. De una vocación que  quizá se perfiló en las horas sociales de la escuela, donde recitaba, cantaba y actuaba. Momentos en los que dejaba su timidez y se volvía segura, realizada. Hoy, a los 62 años, y después de tantas obras, premios y aplausos, Azucena Mora sigue igual. Un tanto tímida fuera del escenario. Segura y feliz dentro de él. Y convencida de que la actuación fue su mejor elección.

Esta milagreña de nacimiento, que vive en Guayaquil desde los 12 años, sabe sin embargo que esta actividad en el país no da dinero ni bienestar económico, pero está convencida de que vale la pena ejercerla. Habita en el suburbio y se moviliza en bus, situación que lejos de molestarla la alegra, porque su teatro siempre ha estado cercano a lo popular y de esta forma sabe cómo viaja la gente común, de qué habla. Ella se siente una más.

Una de sus más grandes satisfacciones es el cariño y el respeto de la gente, que lo recibe a diario. Cuenta que el pasado octubre, cuando estuvo internada en el hospital del Instituto Ecuatoriano de Seguridad Social, muchas personas que no conocía se acercaron a saludarla, a darle ánimos y a decirle que habían hecho oraciones por ella y por su pronta recuperación. Eso la llena de alegría.

Fue sometida a un cateterismo, “que es como limpiar una cañería, porque las arterias se tapan”, explica. Dice que un día, mientras bailaba en una fiesta, sintió un hincón en el lado izquierdo del pecho. Algo fugaz, pero intenso, que la obligó a sentarse. Pero no le hizo caso y retomó el baile. Cuando fue a una consulta de rutina se lo dijo al médico y este la envió con el cardiólogo, que fue quien dio la voz de alarma.

A principios del pasado octubre  le practicaron el cateterismo. Era la fecha del reencuentro de los ex juglares y estuvo en la celebración antes de hospitalizarse, porque a todos ellos los considera sus grandes amigos. El Juglar significa para Azucena la etapa en que puso en práctica todos sus conocimientos. Antes había estudiado  por tres años en la Escuela de Teatro de la Casa de la Cultura.
 
A El Juglar llegó a los 32 años y con su única  hija (Ananí) recién nacida. Ahora Ananí tiene 30 y es madre de tres niños que son la adoración de Azucena. En su faceta de abuela se halla inmensamente feliz. Los domingos son para sus nietos. Los lleva a ver filmes infantiles.

El cardiólogo le ha recomendado que reduzca, por lo menos por tres meses, al cincuenta por ciento sus actividades, aunque dice sentirse bien. Por eso pidió vacaciones en su trabajo de la Dirección Provincial de Cultura. Participó, recientemente, en la obra teatral Contigo pan y cebolla y ensaya otra: Un tranvía llamado deseo, que se estrenará en el teatro Fedenador a fines de este mes. Está segura de que su problema de salud es pasajero, “porque cuando el médico terminó de hacerme el cateterismo yo lo escuché decir  tenemos Azucena Mora para rato”, comenta entre risas.

PERFIL: Azucena Mora

EDAD
62 años. Nació en Milagro, provincia del Guayas, el 21 de octubre de 1945.

MATERNIDAD
Tiene una hija y tres nietos, de 11, 10 años y de 8 meses de edad. Dice que se casó vestida de blanco y que su matrimonio duró 15 años.

COMEDIAS
Le gusta incursionar en todos los géneros teatrales, aunque cree que los que más recuerda el público son los de sus comedias.

LAS ESCENAS

Tal para cual
Junto con la actriz Prisca Bustamante y el actor Mimo Cava, Azucena Mora protagonizó ‘Tal para cual’. Hacía el papel de una doméstica pilas.

Reencuentro
Con Henry Layana en una de las funciones de  Guayaquil Superstar,  durante el reencuentro de los ex integrantes de El Juglar por los 30 años del grupo.

El hombre de la casa
En la serie ‘El hombre de la casa’ interpreta a Zoila, la  esposa del casero (Virgilio Valero). En este papel habla con picardía y le encanta lucir bien arreglada. 

Con Gestus
También con Virgilio Valero actúa en la obra teatral Contigo pan y cebolla. Es una pieza puesta en escena por el grupo Gestus, que la invitó a ser parte del elenco.


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