Martes 08 de febrero del 2005 Deportes

Francisco Guzmán, estrella del tenis

El ayer y hoy de los ex cracks

“Ecuador quebró la hegemonía de Estados Unidos en la Copa Davis, en 1967.
Hicimos historia a nivel mundial con ese triunfo. El haberle ganado a los gringos no se puede comparar ni con la clasificación de Ecuador al Mundial Corea-Japón 2002. Al menos así lo siento”, afirma Francisco Pancho Guzmán, quien fue parte del equipo ecuatoriano que venció a EE.UU. en Copa Davis por 3-2.

Guzmán se inició en el deporte blanco cuando tenía 7 años (nació el 24 de mayo de 1946). “Empecé en el tenis porque acompañaba a mi madre (Josefina Carmigniani, figura del tenis porteño) al Guayaquil Tenis Club. Me gustó mucho y seguí entrenando”, indica.

Su primer título nacional lo obtuvo a los 11  años (en 1957), en un torneo dual en el que se enfrentaban Guayaquil y Quito, en la Capital. A ese certamen fue como suplente en singles y regresó con la medalla de campeón. Su primer logro internacional fue el vicecampeonato en el Orange Bowl de 1961.

Tras conseguir todos los campeonatos nacionales, Guzmán vistió por primera vez la camiseta tricolor en la Copa Davis. Fue ante Trinidad y Tobago, en junio de 1963, en Guayaquil. Ecuador le ganó la serie 3-2.

Después de esa actuación Pancho Guzmán permaneció en el equipo nacional hasta 1974. En ese año no jugó ante Argentina y Uruguay,  pero sí contra Sudáfrica (solo en dobles).

Guzmán dice que no olvidará jamás dos cosas: a su primera profesora de tenis: su madre; y la victoria ante Arthur Ashe, estadounidense número seis del mundo (en 1967), por la serie Ecuador vs. Estados Unidos en la Davis.

Recuerda que el partido de apertura de esa serie Ecuador lo perdió él. Ese encuentro lo disputó contra Cliff Richey, pero sería el mismo Guzmán quien se encargaría de darle el punto decisivo a Ecuador al derrotar a Ashe, primera raqueta de Estados Unidos, el lunes 19 de junio del 67, en Guayaquil.

Miguel Olvera empató la serie a uno al vencer a Arthur Ashe; y luego la dupla Guzmán-Olvera superó a  Riessen y Grabnaer. Ecuador estaba arriba 2-1 y la conquista de la serie al alcance la mano. Todo dependía de Guzmán.

“Luego de ganarle a Ashe la gente me cargó en hombros. Entré muy nervioso al juego y con temor por lo que él representaba. Nunca pensé que lo iba a derrotar, pero me afloró la madera de guerrero”, confiesa.

El triunfo de Francisco Guzmán, sobre el desaparecido Arthur Ashe (que llegó a ser número uno del mundo) se resolvió en cinco dramáticos sets (0-6, 6-4, 6-2, 0-6 y 6-3).

El éxito de Guzmán desató un júbilo indescriptible en todo el Ecuador.

Un día después de la histórica hazaña del tenista ecuatoriano Guzmán, Diario EL UNIVERSO tituló: “Un triunfo para la historia”.

Una frase se hizo popular en aquella época: “David derrotó a Goliat”, relacionando al épico triunfo del deporte blanco nacional.

Actualmente Guzmán es profesor de tenis y pronto espera concretar la propuesta de dirigir en el Guayaquil Tenis Club.
 

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