Jueves 18 de marzo del 2004 Cartas al Director

Se adueñan de Manglaralto

Quedé tremendamente impresionada al ver cómo, so pretexto de impulsar el turismo a conveniencia, están humillando y limitando a la gente humilde de Manglaralto.

Los habitantes de este pueblo son bondadosos y pasivos, pero eso no les da derecho a unos de adueñarse de las playas y calles de este balneario, que son propiedad nacional.

No es posible que cualquiera venga y coloque en las calles, sobre todo en la última vía de acceso a la playa, prohibiciones del paso vehicular, y ponga cercas que impiden el libre paso, haciendo de un lugar público, en el que se anhelaba construir un malecón, algo netamente privado o de uso exclusivo para unos.

Era de noche y me encontraba observando el bravío mar; me pude también dar cuenta del poder que creen tener ciertas personas, cuando por “su zona” pasa algún nativo, por lo que es vejado y amenazado.

Esperamos que las autoridades de Turismo y la Tenencia Política pongan coto a esto, y practiquen lo que dicen los art. 634 y 635 del Código Civil: “Nadie podrá construir, sin permiso especial de autoridad competente, obra alguna sobre las calles, plazas, puentes, playas, terrenos fiscales y demás lugares de propiedad nacional”.

No se pueden vulnerar nuestros derechos de transitar libremente por los lugares públicos como las calles, playa.

Elsa Rodríguez Mendoza
Guayaquil

Cartas al Director

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