Lunes 10 de febrero del 2003 Actualidad

Divina Ycaza Coral, una vida para la música

Redactor | Germán Arteta

Con sus hijas Dasha, Libushe y Danushe, esta maestra conserva la tradición de la familia.

De carácter jovial, hablar suave y amable sonrisa que solo desaparece mientras la pieza que ejecuta al piano le exige la máxima concentración, Divina Ycaza Coral testimonia de diversas maneras que la música es parte de ella y en los instantes que la estudia, interpreta, comparte y enseña.

Por eso muestra alegría al recordar que la amistad y pasión por ese género artístico se le “pegó” desde los cinco años, cuando su madre Judith Coral, profesora de música en las planteles municipales de esta ciudad, le dio las primeras clases de piano.

Tales fueron sus aptitudes y el deseo de mantener su vocación, que de siete años intervino en conciertos y a los nueve acompañó a María Luisa Zerega de Barniol y Rosario Jácome Caamones en el dúo de ópera Gioconda, como parte del acto que ofrecieron el Conservatorio de Música Antonio Neumane y la Asociación Musical Ángelo Negri en diciembre de 1941 por el centenario del colegio Vicente Rocafuerte.

Recuerda que sin descuidar sus estudios en la escuela Gabriela Mistral, el colegio Guayaquil y normal Rita Lecumberri, ingresó en 1939 al Conservatorio Antonio Neumane, anexo entonces a la Universidad de Guayaquil.
En ese plantel fueron sus maestros Zulema Blacio Galarza, Ángelo Negri y Jorge Rayki. Este último le consiguió la beca para que continúe estudios en el Minutolo School of Music de Nueva York en la clase de piano del célebre Francesco Minutolo.

Al retornar al país, luego de estudiar arpa como instrumento alterno, recibió enseñanzas del profesor Luis Galve, quien la presentó a concierto de grado en enero de 1955. En el mismo Conservatorio del que egresó, Divina Ycaza Coral cumplirá en junio próximo 50 años de maestra de música, en 1953 comenzó como ayudante de cátedra.

Proviene de una familia de músicos, porque además de su mamá lo fueron sus abuelos y otros parientes. Guillermo Ycaza, su padre, fue sobrino de Ana Villamil Ycaza, autora de la música del Himno al Nueve de Octubre.

También resalta que tuvo la suerte de transmitir la devoción por la música a sus hijas Dasha, Libushe y Danushe, convertidas hoy en reconocidas profesionales de algunos instrumentos. Incluso varios de sus nietos –aunque todavía pequeños– demuestran amor por el arte que identifica a varias generaciones.

Compositora, arreglista, profesora concertista y miembro del centro cultural que fundó su hija Danushe, la maestra Divina Ycaza afirma que todavía tiene ‘para rato’ porque su cerebro, manos y oídos están bien.

La apasionan por igual la música de Beethoven, Bach, Chopin, Tchaikovski, Mozart y otros grandes clásicos y por ello no puede hablar de preferencias; entre los ecuatorianos gusta especialmente de la obra de Gerardo Guevara y José Ignacio Canelos.

Por sus méritos ha sido solista de la Orquesta Sinfónica de Guayaquil y como pianista acompañante de los músicos extranjeros José Barniol, español, Zvi Zeitlin, violinista israelí,  y muchos otros.

El Congreso Nacional, la  Municipalidad de Guayaquil y el Conservatorio Antonio Neumane le otorgaron oportunas distinciones.

Divina Ycaza Coral exclama que si volviera a nacer escogería el camino de la música, no solo porque la ama y la mantiene unida a su familia sino porque es un verdadero regalo de Dios a la humanidad.


MUY PERSONAL

NOMBRES
Divina Crissoula Ycaza Coral.

NACIMIENTO
Guayaquil, 1 de mayo de 1932.

ESPOSO
Antonio Hlavenka.

HIJAS
Dasha Milushka, Libushe Zalenka y Banushe Aneshka Hlavenka Ycaza.

OBRAS
Estudio, Preludio, Olé España, Alborada (varios géneros); El campesino, Gratitud, Amor filial (pasillos); Alegre despertar (sanjuanito), Los indios del gran sol (jumbo); La gata coqueta, La fiesta, La luna luna, Don José y el cuervo (canciones infantiles).

Actualidad

Diseño

© Copyright 2009. Compañia Anónima EL UNIVERSO. Todos los derechos reservados.