Solución irreemplazable a la muela del juicio

La erupción de los terceros molares se da entre los 18 y 25 años, aparecen en un espacio delimitado correspondiente al último lugar en la arcada del maxilar superior e inferior. En la mayoría de los casos, debido a que su erupción no se realizó con éxito en la edad indicada, el molar pierde su fuerza de erupción en la arcada dental quedando retenido e impactado, en otras circunstancias, por factores idiopáticos (desconocidos), la pieza pierde la guía de erupción en la posición real, según explica el Dr. Orley Álvarez, odontólogo y cirujano dentista. “Esto significa que una parte está encima de la encía o totalmente impactada, es decir, no puede romper el tejido gingival”.

Debido a la falta de espacio se generan una serie de trastornos relacionados con la aparición de estas piezas, como caries, presión en las terminaciones nerviosas causando dolor, inflamaciones que pueden derivar en infecciones y en resistencia bacteriana cuando transcurre mucho tiempo. Ante este cuadro, el Dr. Álex Pólit, cirujano bucal y maxilofacial, considera la extracción como alternativa eficaz. “Los procesos inflamatorios agudos cuando no son tratados adecuadamente desarrollan abscesos (colección de pus) que pueden drenar hacia el medio extraoral que producen flemones en el mejor de los casos, pero también pueden producir abscesos que acumulan pus debajo de la lengua, lo que produce celulitis facial que termina produciendo la angina de Ludwig”, este cuadro patológico puede producir obstrucción de las vías respiratorias y en casos extremos, la muerte del paciente.

La temida extracción

Antes de la evaluación del cirujano dental, que incluye estado de salud general, y condiciones locales en las que se realizará la extracción, el especialista debe atender el temor normal del paciente que puede verse agudizado por antecedentes o comentarios. “Es necesario dar la confianza para que el paciente nos diga a qué se deben sus temores, en una consulta previa se pueden explicar el procedimiento y la evolución, ya que puede sorprender el cuadro posoperatorio, debido al dolor e inflamación que puede durar de tres a cinco días”, explica el Dr. Pólit, quien además es docente de la Facultad de Odontología de la Universidad de Guayaquil.

El Dr. Álvarez concuerda en la importancia de conocer las dudas del paciente y explicar en qué consiste la cirugía, asimismo destaca seguir las recomendaciones del médico luego del procedimiento, entre otros detalles incluye la ingesta adecuada de los medicamentos, morder la gasa colocada durante al menos 45 minutos; no hacer enjuagues intensos durante el primer día del posoperatorio; aplicar hielo durante las primeras 48 horas; evitar alimentos irritantes o muy sólidos; asistir a la cita de control a los siete o diez días.

Molestias

1. Daño en las piezas dentales vecinas (caries y/o reabsorción radicular, desgastes de las raíces de la pieza dental vecina).

2. Infección y abscesos, situación que puede llegar a ser tan severa y compleja que lleve al paciente a tener que internarse en un centro hospitalario.

3. Formación de quistes y tumores, los cuales por su gran crecimiento y agresividad conducirían al paciente a realizarse grandes operaciones.

4. Dolor agudo y dolor crónico maxilofacial

5. Mayor susceptibilidad para fracturarse la mandíbula ante un golpe o trauma.

6. El eventual “apiñamiento” o cambio de posición de los dientes anteriores, así como la presión sobre ellos ha sido asociado a los terceros molares. Indicación ortodoncia.

7. Por tratamiento protésico, cuando se desea realizar el paciente una prótesis dental y justo en el lugar donde va a ir asentada la prótesis por dentro del hueso se encuentra el tercer molar, para evitar problemas a futuro se planifica la extracción.

A destacar

La técnica quirúrgica esta relacionada con el diagnóstico clínico y radiográfico, lo que ayuda a programar el procedimiento. A veces por la mala posición es necesario realizar un colgajo, que consiste en cortar tejido óseo y dividir el diente para poder extraerlo. Esto se hace cuando se encuentran retenidos e impactados intraóseos.

En la práctica profesional, el odontólogo de práctica general puede realizar las exodoncias de los terceros molares que se ven clínicamente en boca, sin embargo, es recomendable que aquellos que se encuentren retenidos submucosos e intraóseos sean tratados por odontólogos especialistas en cirugía bucal y maxilofacial, por las posibles complicaciones, como hemorragias o infecciones posquirúrgicas, que serán mejor atendidas por profesionales con experiencia, con títulos de especialista registrados en la Senescyt.

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