Uno de los mayores defectos que caracteriza al revolucionario que se ha arrimado de forma hábil y conveniente al socialismo del siglo XXI, sin duda, es su marcada incoherencia, en tanto el proceder cotidiano de este personaje no guarda consecuencia con el discurso progresista o doctrina que interpreta y explica al hecho social y sus complejas relaciones de poder.
Copiar enlace
En el Perú, en las elecciones del 2016 –segunda vuelta–, la izquierda hubo de decidir su apoyo frente a dos opciones, ambas de derecha.
Copiar enlace
La jornada electoral del 19 de febrero dejó más de una lección a todos. La ansiedad y desasosiego se repartieron por iguales entre oficialistas y opositores, pues los unos confiaban en ganar holgadamente en primera vuelta, mientras que los otros consideraban que diez años de gobierno habían generado el suficiente desgaste político como para asegurar una segunda vuelta, con lo que la pelea radicaba en quién se ubicaría en segundo lugar.
Copiar enlace
Los ciudadanos que están conscientes de que la revolución ciudadana ha conducido al país al desastre económico y pretende convertirnos en una democracia totalitaria, como en Venezuela, buscan, en su desconcierto, una solución práctica para, en las elecciones próximas, evitar que este estado de cosas continúe.
Copiar enlace
Hoy y siempre el mundo discutirá dos visiones de la vida colectiva: liberalismo y socialismo.
Copiar enlace
Cuando oigo a un político, especialmente si está de candidato, decir cosas tales como “mi ideología es solucionar las necesidades del pueblo” o cualquier otra muletilla que le permita sostener que no tiene ideología, sé que estoy ante un descarado, capaz de acomodarse a cualquier viento que sople.
Copiar enlace
“What is a lepo?”. ¿Qué es un “lepo”? La pregunta inundó las redes sociales en los Estados Unidos de Norteamérica hace dos o tres meses, después de algún debate presidencial entre Clinton y Trump. Una buena parte de la población norteamericana jamás había oído hablar de Alepo y no entendió la discusión de los candidatos.
Copiar enlace
Terminada la Segunda Guerra Mundial, el mundo se dividió en dos bloques: el uno liderado por Estados Unidos y sus aliados de Occidente, bajo la organización de la OTAN, y el otro liderado por la Unión Soviética y sus aliados del Este, bajo la organización del Pacto de Varsovia.
Copiar enlace
La muerte de Fidel Castro deja a la izquierda latinoamericana ante el inevitable desafío de repensarse y desarrollar una identidad política más allá de la revolución y el socialismo cubanos.
Copiar enlace

Páginas