Gracias, Selección

Miércoles, 13 de Septiembre, 2017 - 00h07
13 Sep 2017

En los últimos días he podido leer en redes sociales y medios toda clase de comentarios sobre el desempeño de la selección de fútbol en las eliminatorias para el Mundial de Rusia 2018.

Se dice que Quinteros ha errado al mantener a los jugadores históricos en franco deterioro y que debió convocar a los que atraviesan un buen nivel en el campeonato local, y que los futbolistas que militan en equipos del exterior no le han puesto la garra que demanda jugar por la Selección.

Yo pertenezco a una generación de ecuatorianos que creció viendo el Mundial de lejos.

La selección de fútbol de mi infancia y adolescencia perdía por goleada de local y de visita en las eliminatorias mundialistas, con o sin altura.

A raíz del proceso encabezado por Dusan Draskovic y, luego, con la llegada de Maturana y Gómez, la Selección ganó calidad, aplomo y respeto en el concierto futbolístico sudamericano.

Concomitantemente a ello, comenzamos a exportar jugadores: Álex Aguinaga, Jaime Iván Kaviedes, Ulises De La Cruz y Édison Méndez llevaron el mensaje al mundo de que en Ecuador estaba cambiando algo; que en Ecuador estaba ocurriendo algo bueno.

Las clasificaciones a los mundiales de 1998, 2002 y 2006 fueron la culminación de un proceso virtuoso al que se le sumaron situaciones que no podemos ignorar. No, si queremos progresar.

Sí, mejoramos. Pero nuestro esplendor futbolístico coincidió con el ocaso de generaciones históricas de Uruguay, Colombia y Chile. Los Francescoli, Valderrama y Zamorano (y la camada que los acompañó) dejaron sus selecciones, las que se vieron obligadas a un proceso de transición que les tomó más de una década.

Cuando mejor estuvimos, Colombia, Chile y Uruguay cayeron en un bajón, que dio paso a que nos ubiquemos en una posición estelar junto con Brasil y Argentina, algo inédito en nuestra historia futbolística. No le quito mérito a lo logrado. Solo procuro darle una visión completa, amigo lector.

Por ello, considero importante ver más allá de nosotros; mirar a nuestros rivales, a quienes nos superan en puntos y en calidad futbolística.

¿Cuántos jugadores titulares en equipos europeos tienen Brasil, Argentina, Uruguay, Chile, Colombia y Paraguay?

¿Cuántos, Ecuador?

Quienes sostienen que Quinteros es el culpable, ¿ya olvidaron que fue llevado a la Selección cargado en hombros por todo el país?

¿Acaso a Quinteros se le olvidó todo aquello que lo hizo un técnico exitoso? ¿Y el histórico triunfo ante Argentina en Buenos Aires? ¿Es que acaso no convocó a los mejores jugadores que tiene el Ecuador?

¿Qué falló entonces?

Pues nada. Que los grandes de Sudamérica volvieron. Y son superiores a Ecuador. Ello sumado a que por fin ha sido descifrado el mito de la altura. Brasil lo confirmó goleándonos 3-0.

¿Queremos volver al Mundial sin depender del nivel de los rivales de siempre? Comencemos por jugar a nivel del mar. No apostemos a ahogar a los rivales, sin darnos cuenta de que nuestros propios jugadores (que en su mayoría no juegan en Ecuador) son las primeras víctimas.

Mejoremos el nivel del campeonato nacional. Invirtamos en divisiones inferiores de verdad. No solamente para cumplir con los reglamentos.

Hasta tanto, gracias, Selección, por las inolvidables alegrías que le han dado al sufrido pueblo ecuatoriano. (O)

Gracias, Selección
En los últimos días he podido leer en redes sociales y medios toda clase de comentarios sobre el desempeño de la selección de fútbol en las eliminatorias para el Mundial de Rusia 2018.
2017-09-13T00:07:04-05:00
El Universo

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