¡Ouf, a última hora!

Sábado, 29 de Octubre, 2016 - 00h07
29 Oct 2016

Se alcanzó el acuerdo comercial con Europa, debemos estar satisfechos, decirle al Gobierno “qué bueno”, pero no por ello exagerar en alabanzas: no olvidar que el propio Gobierno, con su visión errada del mundo, nos metió en este lío y nos obligó a correr a última hora… porque además esa visión sigue vivita y coleando!

¿Visión errada?

1) Hace cuatro años decidimos retirarnos de la mesa de negociación con Perú y Colombia porque ellos representaban el bobo aperturismo liberal. Al Gobierno se le dijo que esa estrategia no tenía sentido, que no obtendríamos nada esencialmente diferente (también entre ellos hay diferencias). Se empecinaron, recién hace 18 meses se dieron cuenta de su error, y al final nos adherimos al acuerdo de los países vecinos, incluso pidiéndoles permiso.

2) El Gobierno no tomó este camino por convencimiento sino por necesidad, al enterarse (tampoco lo sabían aparentemente) de que al no entrar en el acuerdo nuestros productos básicos tendrían aranceles entre 9% del cacao hasta 45% de los jugos de fruta.

3) Está bien que hayamos finalmente acordado, pero hay que estar conscientes de que llevamos 2 o 3 años de atraso frente a los demás, en temas sencillos como la obtención de visas, o más complicados como las negociaciones con proveedores o nuevas inversiones.

4) Hay que estar conscientes de que lo alcanzado es “defensivo”, simplemente evita que estemos en desventaja frente a los demás, pero no nos otorga ninguna ventaja adicional. Es ahora que debemos trabajar para aprovechar ese gran mercado que se nos abre para el futuro, sin la incertidumbre anual de saber si se renuevan o no las ventajas arancelarias. Y es muy difícil hacerlo en el entorno actual lleno de trabas, trámites, controles, impuesto a la salida de divisas, bloqueo arancelario etc.

…Porque la mentalidad del Gobierno no ha cambiado ni cambiará. Para ellos el sector privado sigue lleno de ‘malos’ que intentan aprovecharse de los demás (mientras el Gobierno es el único bueno y sabio), siguen creyendo que la apertura al mundo es mala porque consideran que los riesgos (que ciertamente existen) son mayores a las oportunidades (que no dimensionan por su inexperiencia empresarial y su desprecio a los mercados), y peor aún siguen creyendo que lo bueno en una economía es exportar más pero importar menos (cuando la ecuación correcta es exportar más para importar más, lo que justamente proponen los tratados de comercio). Si no fuera así, el Ecuador en lugar de seguir tan vinculado a los países bolivarianos lo haría con la Alianza del Pacífico (Chile, Perú, Colombia y México), que están abiertos al mundo alrededor del espacio más prometedor del presente y el futuro, que es el Pacífico.

Está muy bien el acuerdo, pero más importante es cambiar de visión: hay que abrirse al mundo, a la inversión privada, a tomar riesgos y aprovechar oportunidades para todos, a creer en los derechos y responsabilidades individuales, y si en ese marco hay algunos (ciertamente los hay) que abusan de los derechos de los demás, pues la justicia los debe sancionar drásticamente… ¡Ese cambio es imposible con la tendencia política actual! (O)

¡Ouf, a última hora!
Se alcanzó el acuerdo comercial con Europa, debemos estar satisfechos, decirle al Gobierno “qué bueno”, pero no por ello exagerar en alabanzas: no olvidar que el propio Gobierno, con su visión errada del mundo, nos metió en este lío y nos obligó a correr a última hora… porque además esa visión sigue vivita y coleando!
2016-10-29T00:07:06-05:00
El Universo

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