Caricatura

25 de Febrero, 2017
24 de Febrero, 2017
23 de Febrero, 2017
21 de Febrero, 2017
21 de Febrero, 2017

Columnistas

Si hay una coincidencia mundial de cómo se puede mejorar la atención médica es aquella que habla de la preparación y educación continua de sus profesionales, la coordinación en... Leer más

Juana no entiende por qué se necesitaron varios días para saber quién ganó, si lo iban diciendo rapidito y de repente pararon y hubo que esperar un rato para que volvieran a... Leer más

Comenzamos una nueva etapa de vida socioeconómica política.

El futuro exige una evaluación lo más objetiva posible de la última década, con la luz de la experiencia en... Leer más

La audaz estrategia oficial conducente a presentar y sugerir, a toda costa, el supuesto triunfo del candidato gubernamental en la primera vuelta electoral estuvo a punto de... Leer más

Uno, la secuencia (imaginada pero realista) de Alianza PAIS. Estaban convencidos (por buenas o malas razones…) de que ganarían con alrededor del 43%, y eso lo “confirmaron” dos... Leer más


Justicia salarial

Un reciente informe del Foro Económico Mundial señala que la brecha salarial entre hombres y mujeres se cerrará en 170 años si continúan las tendencias actuales. Ningún país ha cerrado la brecha, pero los cinco que tienen menor índice de disparidad son Islandia, Finlandia, Noruega, Suecia y Ruanda. El tema es importante no solo porque es un hecho de justicia que a igual trabajo igual salario, con independencia del sexo del trabajador, sino porque esa disparidad tiene relación directa con la violación de algunos derechos de las mujeres y con su propia seguridad y subsistencia.

No son pocos los casos de violencia doméstica en los que la mujer soporta y no denuncia porque del agresor depende la manutención propia y la de sus hijos, ya que aunque trabaje, su salario no es suficiente, en la mayoría de los casos son ingresos marginales o complementarios.

Aunque ciertamente se nota un cambio, el proceso es lento y aún es común que frente a las mismas funciones se considere inferior el salario de las mujeres, incluso en las áreas gerenciales.

Si queremos que la igualdad de hombre y mujer sea más que un discurso, es necesario empezar por la justicia salarial. (O)

Suscríbete y recibe más noticias directamente en tu correo
Correo: