Caricatura

25 de Febrero, 2017
24 de Febrero, 2017
23 de Febrero, 2017
21 de Febrero, 2017
21 de Febrero, 2017

Columnistas

Si hay una coincidencia mundial de cómo se puede mejorar la atención médica es aquella que habla de la preparación y educación continua de sus profesionales, la coordinación en... Leer más

Juana no entiende por qué se necesitaron varios días para saber quién ganó, si lo iban diciendo rapidito y de repente pararon y hubo que esperar un rato para que volvieran a... Leer más

Comenzamos una nueva etapa de vida socioeconómica política.

El futuro exige una evaluación lo más objetiva posible de la última década, con la luz de la experiencia en... Leer más

La audaz estrategia oficial conducente a presentar y sugerir, a toda costa, el supuesto triunfo del candidato gubernamental en la primera vuelta electoral estuvo a punto de... Leer más

Uno, la secuencia (imaginada pero realista) de Alianza PAIS. Estaban convencidos (por buenas o malas razones…) de que ganarían con alrededor del 43%, y eso lo “confirmaron” dos... Leer más


Fama de La Megan

¡Qué envidia de “La Megan”, aún no cumple los 3 añitos y ya bate el récord de popularidad al salir en la tele cada cinco minutos! Y pensar que había unos irresponsables que no querían que naciera, pero felizmente triunfaron la revolución y la democracia, y “La Megan” vio la luz justo el día en que se evitó un magnicidio.

No han corrido la misma suerte las secuestradas niñas taromenanes, producto de la masacre de marzo en el Yasuní. Un curita llamado Miguel Ángel Cabodevilla quiso publicar sus fotografías con rostro pixelado en su libro Una tragedia ocultada y fue inmediatamente impedido por orden de una jueza y solicitado por el defensor del Pueblo. La requisa fue abucheada y adornada –no se sabe por qué– con gritos de ‘fascistas, fascistas’, como que aquí también habría aparecido o pudiese aparecer en los próximos días y con nombramiento un enano venenoso (Joseph Goebbels) como en los tiempos de Hitler. Según se escucha, el defensor ha reculado y dicho que se publique el libro, pero eliminando las fotografías, difícil pero no imposible. Pero ahora, ¿cómo elimina a “La Megan”, infinitamente más publicitada que las taromenanes? Parece que Cabodevilla, Milagros Aguirre y Massimo De Marchi –autores del libro– no recordaron que en estos tiempos está vedado hablar de ‘no contactados’ y peor decir que existen. Los futuros depredadores dijeron que no asoman, y punto. Los matados y secuestrados son una especie de duendes, y punto. Qué desigualdades tiene la vida: “La Megan” con 3 añitos y qué millonarios festejos, los ‘no contactados’ sin saber dónde esconderse y yo, con 100 añitos, ni una tarjeta y peor, una cuñita cada 5 minutos.

Carlos Mosquera Benalcázar, médico especialista en Cirugía Plástica, Quito

Suscríbete y recibe más noticias directamente en tu correo
Correo: