En Chamanga ansían que se reactiven la pesca y la economía

Santiago Molina
Jueves, 20 de Abril, 2017 - 00h00
20 Abr 2017
Esmeraldas -

Arrimado a las maderas que hacen la casa de su padre, Juan Carlos Bone mira con atención el movimiento de tierras que se hace para la construcción de un nuevo puerto pesquero para la parroquia de Chamanga, en el cantón esmeraldeño de Muisne. Él espera con ansias que esa obra reactive la economía de un poblado con dificultades más profundas desde el terremoto de abril del 2016.

Decenas de columnas de cemento y madera, donde se apostaban viviendas de pescadores como la de Bone, sobresalen del agua para ahora servir de posaderas para que gaviotas, garzas y gallinazos esperen que caiga algo de alimento de los pocos botes y lanchas que surcan el brazo de mar que pasa por la parroquia.

Bone reconoce que luego de la tragedia hubo gente que se inscribía para la obtención de una vivienda en la parte alta de Chamanga, pero él hasta donde recuerda no se inscribió. Ahora eso le preocupa, pues asegura que le han dicho que se reubicarán todas las viviendas que están en zonas de riesgo, entre ellas su casa en pleno mar, el barrio Nueva Unión.

A pocas cuadras de la casa de Bone, desde inicios de año, Jenifer Ureta, sus dos hijos y su esposo, Pedro Acevedo, volvieron a ocupar la casa que alquilaban al filo del mar en el barrio Centenario. Ahí, antes del sismo ellos tenían una tercena, pero con maderas y latas de zinc que encontraron flotando en el mar reconstruyeron los dos cuartos donde ahora viven.

Los Acevedo Ureta insisten en vivir en el filo costero porque subsisten de la pesca y el hombre de la casa sale y llega de sus tareas en alta mar a la madrugada. Pese a que el proyecto habitacional en la parte alta de Chamanga está muy lejos para la pareja y ha escuchado que quienes tendrán prioridad para las casas son las personas que permanecen en los albergues, Ureta sostiene que se ha inscrito para una vivienda.

La mujer, de 32 años, mantiene lejanas posibilidades de una casa, más aún, explica, cuando ha visto que en los albergues hay personas a las que ya les han dado casas y aun así permanecen recibiendo ayuda en los dos albergues que siguen abiertos en la zona.

El superintendente de obra de la urbanización Chamanga, Raúl Saltos, señala que son 320 soluciones habitacionales las que el Estado prevé construir en tres meses en esa plataforma. Según Saltos, en este mes entregarán la primera manzana con diez estructuras de 160 m², que contienen 40 soluciones habitacionales de 40 m² cada una. En mayo continuará la entrega con 184 viviendas más y los restantes 96 departamentos se entregarán en junio.

Muy cerca de este proyecto habitacional se encuentra la vivienda de Reinalda Baloy. Mientras vende carne en la vía principal la mujer, de 56 años, explica que su vida se divide entre la construcción de madera que hizo en un terreno prestado con los restos de la casa que se le cayó en el terremoto y la casa que el Estado le entregó a fines del año pasado.

Baloy no recuerda exactamente qué entidad del Estado le adjudicó la casa, pero lo que sabe es que desde el 2018 deberá pagar de a poco los $ 1.000 que le costarán los más de 40 m² que componen los tres cuartos, la cocina y un baño. El calor que se encierra en la nueva casa y la falta de la conexión sanitaria para el baño hace que los propietarios no ocupen completamente la vivienda. (I)

320
Viviendas

Prevé construir el Estado en tres meses. Estas casas forman parte de la urbanización Chamanga.

En Chamanga ansían que se reactiven la pesca y la economía
Ecuador
2017-04-20T00:00:09-05:00
40 viviendas se entregarían en este mes, para los afectados del terremoto.
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