La iglesia Crash funciona dentro de un garaje en Sao Paulo, Brasil. Tiene como objetivo alcanzar a los jóvenes que les gusta el heavy metal. Alabanzas al ritmo del rock acompañan a los creyentes.

El templo, pintado de negro y blanco pareciera para cualquiera un lugar para un concierto de música pesada más que una iglesia. La diferencia no está en la forma, sino en el contenido; las letras hablan de Jesucristo y la salvación.

El pastor, conocido como Bautista, no lleva un traje y corbata. Prefiere camisa de color negro y los pantalones vaqueros. Tiene varios tatuajes, todos con referencias cristianas. Así lo reseña la página Bibliatodo.

Publicidad

Bautista, cantante cristiano Antidemon de death metal, decidió fundar la iglesia en 1998 por “necesidad divina.” “Esto es parte de un plan de Dios para superar más barreras y formatos cerrados que no lograron alcanzar muchos aspectos de la sociedad”, argumenta.

Detrás de un atril con aire medieval, el pastor Batista predica y fusiona las lecturas bíblicas con referencias a la música rock.

En declaraciones al canal Efe, explica que ha recibido las críticas incluso de otros evangélicos. “La gente no espera una iglesia como nosotros. No cree que con este estereotipo seamos también pueblo de Dios. Así como Jesús no se parecía el Mesías para muchos, nosotros no parecemos evangélicos”.

Publicidad

Batista señala que en muchas partes del mundo hay movimientos similares. Como se ha explicado, “llevar a Jesús en todos los sentidos, de manera que puedan comprender y conocerle”. Iglesias como la Crash contribuyen a la conversión en especial de los más jóvenes.

De acuerdo con datos revelados por Datafolha al final de 2016, tres de cada diez personas (29%) brasileños de 16 o más años son evangélicos. (I)