Quito vivió una marcha en rechaza a la violencia contra la mujer

Mujeres, hombres, indígenas amazónicos, de la sierra, blancos, mestizos, afroecuatorianos, nacionales y extranjeros, de todas las edades, se juntaron este sábado en Quito bajo el grito "Vivas nos Queremos, Ni una Sola Más" para rechazar la violencia contra la mujer. El viernes último (25 de noviembre) se conmemoró un año más del "Día Internacional de la Eliminación de la Violencia Contra la Mujer"

La gran cantidad de asistentes a la marcha convocada por diversas organizaciones de mujeres y familiares de jóvenes y adultas que han sido víctimas de femicidio ocasionó que varias vías principales, entre ellas, la avenida 10 de Agosto y la calle Guayaquil fueran cerradas parcialmente al tránsito para evitar accidentes.

La marcha arrancó a las 16:00 en el parque El Arbolito, ubicado al norte de Quito, y tuvo como fin el boulevard de la Plaza 24 de Mayo, en el centro de la ciudad, lugar en el que se tenía preparado un escenario para presentaciones artísticas que durarían hasta la medianoche.

Aunque una de las organizadoras de la marcha, Rosa Ortega, familiar de Vanesa Landines, joven que fue asesinada por su pareja en 2013, calificó a la acción como un éxito, cree que este apoyo de la sociedad debe transformarse en procesos específicos para erradicar la violencia contra la mujer.

Ortega critica a las instituciones del Estado por únicamente tratar este tema, con rendición de cuentas o firma de compromisos, en un día específico y no todos los días, como, por ejemplo, dice, ellas lo hacen para buscar justicia para mujeres maltratadas, que han desaparecido e incluso muerto por esta violencia estructural de la sociedad.

"Todo lo que se ha hecho de necesario, la visibilización del femicidio, las tipificaciones de las violencias de género, por ejemplo, ha sido porque el movimiento social se ha movilizado, puntualmente el movimiento de mujeres y feministas el Ecuador. En ese sentido todo lo que tenemos en mediana o pequeña escala en Ecuador es gracias a eso", aseguró Ortega.

Mujeres desparecidas

A lo largo del recorrido, representaciones teatrales y música fueron las herramientas usadas para rechazar las diversas formas de violencia contra la mujer. Carteles que registraban que el 67% de los desaparecidos en el Ecuador son mujeres fueron llevados por familiares y amigos de personas desparecidas.

Para Moni Pizani, representante de ONU Mujeres en Ecuador, a pesar de todos los avances que se han logrado en el mundo en temas de legislación, de políticas públicas, en recursos que se han asignado, ella cree que todavía no es suficiente porque a las mujeres las siguen matando.

Pizani está segura que es importante cualquier acción que se realice para llamar la atención de la sociedad en general sobre esto que ella califica como una pandemia mundial. La funcionaria de Naciones Unidas para temas de la mujer apunta a que el aspecto cultural es uno de los mayores problemas por superar la violencia contra la mujer.

"Hay que sancionar. Tenemos que garantizar cero impunidad, es decir, todo aquel que maltrate o asesine a una mujer tiene que ser sancionado, tiene que estar preso. Hay que trabajar desde muy tempranas edades para que logremos ese cambio cultural que necesitamos. Este no es un problema de las mujeres, sino de la sociedad", aclaró Pizani. (I)

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