Es más saludableser parte de la solución

Si como ciudadanos tenemos la oportunidad de expresar nuestra opinión sobre algún tema, debemos aceptar que es eso, solamente una opinión. La profundización y calificación obliga el tener conocimiento sobre el tema. Por ejemplo, cuando calificamos de caos, el tráfico, lo estamos haciendo bajo la presión de la vivencia de ese momento sin entrar a reflexionar las causas del porqué se produce el llamado caos. Pongo a consideración dos aspectos que considero se deben tener en cuenta:

1°.- La afectación a las comodidades y rutinas personales de la circulación vehicular. 2°.- La aceptación del exagerado aumento del parque vehicular en la ciudad. Teniendo en cuenta estos dos aspectos, tendremos que aceptar que las autoridades de tránsito, ATM (Autoridad de Tránsito Municipal de Guayaquil), tienen en sus filas a expertos en tráfico que investigan, estudian y deciden qué es lo más conveniente para todos.

La experiencia vivida en el sector de El Portón de Lomas de Urdesa, donde habito desde hace doce años, me permite conceptuar que la regulación vehicular ha sido acertada y que se hacía absolutamente necesaria, tanto interna como externamente.

Actualmente no se puede pretender tener las facilidades como en los pueblos y ciudades pequeñas, donde por existir pocos vehículos, se acomoda a los intereses y comodidades personales y se puede dar el lujo de girar tanto a izquierda o derecha, aparcar el carro al pie de la casa, circular por las vías bajo mis propias decisiones. Las regulaciones de tráfico en esos territorios son casi nulas porque no son necesarias. El precio de vivir en ciudades grandes como Guayaquil, es justamente ese. Ya no cuenta mi comodidad, si no el bien común. Para eso están las autoridades que regulan nuestra vida cotidiana, justamente, para evitar el caos. Y en el caso que nos atañe, que es el tráfico de la calle Cerros, en Lomas de Urdesa, con el tiempo se demostrará que la prohibición del giro a la izquierda, era necesaria.

La cultura vial requiere anteponer el orden, la disciplina y el cumplimiento de las regulaciones, a mis comodidades, y así obtener una convivencia ciudadana armoniosa; olvidarnos de invadir los carriles, obstaculizar las entradas y salidas vehiculares y un largo etcéteras. Es más saludable ser parte de la solución y no del problema.(O)

Verónica Albán Gortaire, comunicadora social, Guayaquil

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