Dificultades para acceder a créditos, la traba de los jóvenes

La falta de estabilidad laboral o de oportunidades de escalar en un empleo los impulsa mayormente a emprender un negocio, sin embargo, para el 81% de los jóvenes del país el déficit de acceso a planes de financiamiento es una de las principales dificultades para poder hacerlo, de acuerdo con el estudio ‘Los millennials en el Ecuador’ publicado en 2015 por el Consejo Empresarial para el Desarrollo Sostenible del Ecuador (Cemdes).

Un problema no menor considerando que el millennial no busca empleos de largas jornadas y que los trabajos con retos de largo alcance lo desmotivan. Es el caso de Gabriela Hernández, de 23. Hace dos años creó Grass, una marca de zapatos, motivada por la independencia que su propio negocio podría proporcionarle, así como por poder crear productos innovadores. “Emprender un negocio te conecta contigo mismo, ya que de cierta manera pones algo de ti en cada producto...”, dice.

Andrés Briones, presidente de la Asociación de Jóvenes Empresarios de Ecuador (AJE), señala que si la también llamada Generación Y busca un entorno laboral flexible es porque no se siente cómoda con “estructuras formales y muy rígidas”.

“Prefieren la autonomía y la libertad a estar obligados a trabajar ocho horas en un determinado recinto”, indica Briones. Fue la elección de Cristina Gaitán, de 27 años. Cuando salió de una empresa pública en la que desempeñó funciones en su área de estudio, Comunicación y Relaciones Públicas, decidió que “trabajar en un empresa, sentada en un escritorio”, no era lo que quería. Entonces nació Patches, una marca de parches bordados para prendas que vende a través de las redes sociales que creó para su marca o en ferias creadas por jóvenes emprendedores.

Al millennial le gusta trabajar por retos, basados en incentivos, entonces a medida que los retos desaparecen y el cargo se vuelve rutinario, va a salir de la organización y buscar una en la que le deleguen responsabilidades y funciones que le permitan hacer cosas nuevas, ajustadas a los conocimientos que maneja, explica Briones.

Para Wilson Galarza, presidente de la Comisión Sectorial Automotriz de la Cámara de Comercio de Guayaquil, este comportamiento incide en que les sea restringido acceder a créditos. “Hoy el comportamiento de los millennials es cambiarse de trabajo cada dos años... Lamentablemente los banqueros siguen pidiendo estabilidad laboral de tres años”, dice.

Pero los millennials no desean trabajar como lo hicieron sus padres. ¿Entonces quién tiene que adaptarse a quién?

El informe del Cemdes recomienda a las empresas eviten el mantenimiento de trabajos injustos a nivel de paga, el exceso de carga laboral y las políticas que no permiten a sus colaboradores crecer dentro de ellas.

“Tenemos jóvenes de menos de 30 años con dos maestrías y se los contrata en una compañía para hacer un trabajo rutinario, entonces este joven que se ha esforzado por obtener conocimiento, en el corto plazo se va a sentir frustrado. Necesitamos organizaciones más dinámicas, empresas más abiertas hacia los mercados internacionales y eso no solamente es una responsabilidad del sector privado. Cuando la normativa pública no genera el abono para que las empresas prosperen, vamos a tener lastimosamente organizaciones que viven del día a día y no pueden ofrecer más a los millennials”, sostiene Briones.

Siendo este el panorama, los jóvenes apuntan a los emprendimientos, aunque liderar un negocio propio no sea fácil. En la AJE, por ejemplo, se apoya a los jóvenes empresarios a través de networking, capacitaciones, encuentros internacionales. Briones dice que tienen registrados 200 emprendimientos de 160 jóvenes afiliados. (I)

 

Hoy en día muchos jóvenes que salen de la universidad, tras estar dos o tres años en una organización, deciden emprender.

 

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