El naturalista guayaquileño Pedro Franco Dávila, protagonista de exposición en Madrid

La historia del Museo Nacional de Ciencias Naturales de Madrid (MNCN) no se entiende sin la figura del guayaquileño Pedro Franco Dávila.

El ecuatoriano pasó de comerciar con cacao para formar en París, a mediados del siglo XVIII, uno de los mayores gabinetes de historia natural y curiosidades del arte de la época que luego adquirió el rey Carlos III de España.

La exposición ‘Una colección, un criollo erudito y un rey. Un gabinete para una monarquía ilustrada’, que ayer se inauguró en la capital del país europeo, rinde un homenaje a este investigador y naturalista.

Fue precisamente la colección que atesoraba y que adquirió el monarca, el inicio del Real Gabinete de Historia Natural y, por tanto, el origen del actual museo que con la muestra celebra sus 240 años de trayectoria. La exhibición, asegura Javier Sánchez Almazán, su comisario, “quiere dar a conocer al público y al mundo académico cómo fue la creación del Real Gabinete, que contó con múltiples apoyos de las élites ilustradas, la importancia que tuvo en el desarrollo de la historia natural en España y lo que supuso en la política ilustrada de Carlos III”.

La labor del guayaquileño resulta fundamental. “Sin él gran parte del desarrollo de las Ciencias Naturales en España no hubiera sido posible; por eso, es una de las figuras históricas que debemos recuperar con urgencia”, asegura el director del Museo, Santiago Merino.

Dávila no fue solo un coleccionista. Tenía amplios conocimientos de la historia natural, como la mineralogía y se dedicó al estudio de moluscos y otros organismos marinos. Su gabinete alcanzó enorme prestigio. En su biblioteca se cuantificaron 421 títulos y 1.234 volúmenes. Incluía, además, 300 piezas etnográficas, 250 arqueológicas y entre 12.000 y 13.000 objetos de arte. Su obra Catálogo Sistemático y Razonado de las curiosidades de la Naturaleza y de las Artes constaba de casi 1.800 páginas.

La exposición recoge parte de este legado repartido en tres espacios. El primero está dedicado a conocer la vida del investigador: su infancia, sus viajes, su naufragio en Santa Barbará de Iscuandé (Colombia), su cautiverio a manos de los británicos, su vida en París donde se relacionó con iconos de la cultura de la Europa Ilustrada, su fase como primer director del Real Gabinete… En esta estancia hay una recreación de Guayaquil que en los próximos días se completará con la instalación de una maqueta elaborada por Carlos Bermúdez Marín que reproduce la vida y costumbres de la ciudad en 1.730.

La obra se trasladará gracias al respaldo de la Cancillería ecuatoriana, explicó Sánchez.

El segundo espacio se centra en el papel estelar que ejerció el Real Gabinete en el desarrollo de la historia natural en España a través de expediciones y viajes como el de Humboldt a América.

Finalmente, en un tercer ámbito, se hace un repaso al papel del rey Carlos III, amante de las ciencias naturales, protector y valedor del Real Gabinete tras su adquisición y con quien se inició la etapa más brillante y fructífera de la Ilustración española.

Esta exposición, que permanecerá abierta hasta el 9 de mayo de 2017, cuenta con piezas que pertenecieron al Real Gabinete cedidas por el Museo Arqueológico Nacional, el Museo Nacional del Prado, el Museo Nacional de Artes Decorativas, la Real Academia de Bellas Artes de San Fernando, el Museo de América y el Museo Naval de Madrid. El Museo del Traje colaboró con complementos de vestuario del siglo de las Luces. (I)

Te recomendamos estas noticias

Suscríbete y recibe más noticias directamente en tu correo
Correo: