Filas de hasta tres horas en Guayaquil para comprar los pasajes

Ana Abad llegó a la terminal terrestre de Guayaquil cerca de las 04:00 de ayer. A esa hora ya había una extensa fila en la boletería de Alianza, que agrupa a cinco cooperativas que van a Cuenca, ciudad que hoy celebra 196 años de independencia.

“Mire la hora que es y todavía me faltan como 20 personas para llegar (a ventanilla) porque hay gente que ha llegado recién y se ha metido”, dijo la mujer pasadas las 07:30, cuando había una fila de más de 300 pasajeros deseosos de viajar.

Detrás de ella, grupos de jóvenes permanecían sentados en el suelo, que se apoyaban en sus maletas, mientras otros prefirieron acostarse en el piso.

El feriado que comenzó ayer y termina este domingo agitó esta terminal, desde donde se prevé saldrán 425 mil viajeros. Otras boleterías que estuvieron abarrotadas fueron Trans Esmeraldas, Reina del Camino, CLP, que llevan a Esmeraldas, Manabí y Santa Elena.

En esta última provincia se activó un dispositivo de seguridad para la llegada de turistas, con agentes de tránsito, policías, voluntarios de la Cruz Roja y guardias municipales.

Quienes viajaron en vehículo propio también se apuraron por salir de sus casas hacia los destinos por este asueto.

Inés Granda, de 41 años, arreglaba ayer en el portamaletas de su carro los bolsos de ropa, pelotas y juegos de playa de sus tres hijos, cometas (para hacerlas volar, aprovechando el viento), hielera y otros artículos para pasar en Santa Elena.

Con todo listo emprendió el viaje con su familia y mascota. “Nos vamos temprano porque después se hacen largas filas en el peaje y hay que ir en caravana”, contó la mujer, que salió a las 08:30 de una urbanización de la vía a la costa.

Dos horas después se observaban filas de carros en el peaje de Chongón, en el km 24 de la vía a la costa, donde los comerciantes aprovecharon también, desde las primeras horas, la afluencia vehicular en el primer día del feriado nacional.

En el peaje estuvieron habilitadas cinco casetas de ida, en el sentido Guayaquil-Santa Elena, y un tramo más del carril de retorno, por donde vigilantes de tránsito daban paso a carros livianos. A las 10:30 de ayer en las casetas se evidenció el cobro del peaje para livianos.

Entre los comerciantes estaban también promotoras de diversos negocios y de políticos.

Desde las 06:00 hasta las 10:00, Moisés Macías, de 24 años, había vendido ya tres pacas de agua en este sector. Él consideraba buena la venta y aspiraba a quedarse hasta las 12:00 de ayer.

El peaje no fue el único lugar donde se evidenciaron a turistas que salían de Guayaquil. También estaban en zonas de la vía Perimetral, donde familias y amigos esperaban buses interprovinciales con destino a las playas y busetas que armaban en el momento los viajes. (I)

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